La pobreza es veneno, así lo afirma el eclectico economista Paul Krugman, categoricamente e imitando la grandilocuencia de Mao. Lo dice en su última columna del New York Times.
De acuerdo a investigaciones realizadas por la American Association for the Advancement of Science: “La pobreza durante la niñez temprana envenena el cerebro”. Neurocientíficos han hallado que “mucho niños provenientes de familias pobres experimentan niveles insalubres de estres hormonal, que impiden el normal desarrollo neuronal del niño.” Esto se hace notar en el desarrollo del lenguaje y la memoria atributos, por cierto necesarios para escapar de la pobreza.
Me pregunto si era necesario hacer este tipo de investigaciones para darse cuenta de lo atroz que es el flagelo de la pobreza.

















































1 respuesta hasta el momento ↓
lydia // Viernes 22 Febrero, 2008 a 4:45 pm |
Es horrible. Es un circulo vicioso y no veo una solución. A ELLOS les va bien que los niños pobres sufran estress, sean maltratados y no se puedan nunca salvar, ni de la pobreza ni de las secuelas de esta. Así pueden manipular más, provocar guerras, vender armas, abusar. Es asqueroso.
Pero te quería decir algo: tu blog, por mucha realidad que entre aqui, realidad vitriolica, es un lugar de mucho positivismo y esperanza.
Un abrazo,