Hace un tiempo escribí un par de posts en los que planteaba la necesidad de que los economistas realicen una suerte de Juramento Hipocrático que los responsabilice a tener una actitud ética hacia la sociedad (véase entrada 1 y entrada 2).
En esa entrada, mostré cómo los estudiantes de economía tendían a tener una conducta mucho más codiciosa y competitiva que los de otras disciplinas producto del conocimiento que se les imparte.
En el número del Harvard Business Review de octubre del 2008 (versión en español) dos profesores de la Escuela de Negocios de Harvard, Rakesh Khurana y Nitin Nohria proponen algo similar: la creación de un “Juramento Hipocrático” que deberían cumplir los directivos y líderes empresariales para asegurar su profesionalidad a partir de cánones verdaderamente éticos.
Según comentan en el artículo cuyo título es: Llegó la hora de convertir la gestión en una verdadera profesión, la idea surge después de comprobar las tremendas deficiencias mostradas por los directivos de las firmas financieras mundiales. Según estos dos profesores, detrás de las bancarrotas a las que estamos asistiendo hay, literalmente, una falta total de profesionalismo. Yo incluiría algo más (véase la encuetas a su derecha…). Ante el reciente colapso de la confianza en las empresas, los ejecutivos están perdiendo legitimidad. Para recuperar la confianza pública, la gestión debe convertirse en una verdadera profesión como lo es el derecho y la medicina.
Las verdaderas profesiones tienen códigos de conducta, y el significado y las consecuencias de esos códigos son enseñados como una parte de la educación formal que deben tener sus miembros. A través de esos códigos, las instituciones profesionales forjan un contrato social implícito con la sociedad al ofrecer el control y la jurisdicción sobre una categoría ocupacional importante, y, a cambio, aseguran de que los miembros de nuestra profesión merezcan confianza (no sólo serán competentes en realizar las tareas que se les encomiendan, sino que además se comportarán según los estándares más elevados y una gran integridad).
Los dos autores del artículo estan convencidos de que imponer estándares educacionales y un código de ética no ahogará la creatividad emprendedora. De hecho, si el ejemplo de la medicina sirve de algo, un código hasta puede estimular la creatividad. El principal desafío de redactar un código consiste en lograr un consenso amplio sobre las metas y el propósito social de la gestión. Sobre esto, hay dos escuelas de pensamiento profundamente divididas. Una postula que el objetivo de la gestión sólo debería ser maximizar la riqueza de los accionistas; la otra sostiene que el propósito de la gestión es equilibrar los derechos de todos los grupos de interés (stakeholders) de la empresa. Cualquier código tendrá que ubicarse en el camino del medio para satisfacer el ímpetu creador de valor de la visión basada en el accionista, y la responsabilización inherente al enfoque basado en los stakeholders.

Entre los aspectos que incluiría ese código deontológico estarían el egoísmo o la falta de transparencia. Asimismo, los autores critican la formación que se da a los directivos en los MBA (los hoy famosos Masters in Business Administration), y sostienen que tanto los propios líderes como sus formadores deberían tomarse en serio su profesionalización si quieren que la sociedad confíe en sus habilidades. Me alegra mucho haber estado en línea con sus ideas y (en parte anónima) sentirme precursor de esta iniciativa…
Las quiebras de empresas financieras transformadas por la codicia de sus gestores en castillos de naipes y el colapso financiero que han suscitado y que tanto afecta a los que estamos asistiendo como testigos pasivos, demuestran que la gestión del riesgo ha sido totalmente inepta y que los directivos se han centrado en maximizar los beneficios a corto plazo, sin prestar atención a lo que pasaría cuando los buenos tiempos llegaran a su fin. La securitización y el excesivo apalancamiento de activos sin sustento real están provocando el posible colapso del sistema financiero global. El accionar de los managers delincuentes que dieron lugar a esta situación supera con creces a los efectos de un arma de destrucción masiva. Cabe preguntarse: ¿Cuánta gente morirá de hambre como consecuencia de los devastadores efectos de esta crisis?
Los autores del texto afirman que llegó la “hora de hacer del Management una auténtica profesión”. “A diferencia de los médicos o de los abogados, los directivos no necesitan una educación formal para ejercer”, afirman. Además, no necesitan adherirse a un código de conducta universal, como ocurre con las dos profesiones antes mencionadas. Incluso si una empresa escribe sus propios códigos internos, no hay un conjunto universal de valores profesionales aceptados y sostenidos por un órgano de gobierno con el poder de censurar a los directivos que se hayan desviado de ese código.
Ambos autores reconocen que, aunque la educación de un directivo es esencial, el éxito de directivos iconoclastas como Bill Gates, podría mostrar que la falta de formación formal en Management sería una ventaja positiva para convertirse en un emprendedor exitoso. En el caso de los médicos y los abogados, hay muy pocos ejemplos de buenos profesionales que no hayan recibido una formación profesional previamente. Khurana y Nohria proponen que los puestos de dirección sean clasificados en función de la cantidad de formación requerida para desempeñarlos, de tal modo que el mercado pueda clarificar el valor de esa formación. Resulta complicado imaginar, en cualquier caso, que los emprendedores formados en “la escuela de la vida” vayan a pasar de moda, dicen los autores.
Quizás más importante que un estándar educativo, sería un acuerdo general respecto a lo que constituyen sus estándares profesionales de comportamiento. En este punto, los dos profesores proponen crear una versión del Juramento Hipocrático aplicado al Management. El juramento para los directivos que ellos proponen cubre asuntos como el egoísmo, la transparencia, acceso a la información, entre otros:
Un juramento hipocrático para los ejecutivos
En mi calidad de ejecutivo, sirvo como agente fiduciario de la sociedad a cargo de una de sus instituciones más importantes: las empresas que reúnen a las personas y los recursos para crear productos y servicios valorados que ningún individuo podría crear por sí solo. Mi propósito es proteger los intereses públicos aumentando el valor que mi empresa crea para la sociedad. El valor sustentable es creado cuando la empresa produce un resultado económico, social y ambiental que es mediblemente superior al costo de oportunidad de todos los recursos que consume. Al cumplir con mi rol:
- Reconozco que en toda empresa confluyen muchos mandantes distintos, cuyos intereses a veces pueden divergir. En mis esfuerzos por equilibrar y reconciliar estos intereses buscaré un rumbo que aumente el valor que mi empresa pueda crear para la sociedad en el largo plazo. Esto no siempre significará hacer crecer o preservar la empresa y podría incluir acciones dolorosas como su reestructuración, clausura, o venta, si es que estas acciones preversan o aumentan su valor.
- Me comprometo a que las consideraciones de beneficio personal nunca estarán por sobre los intereses de la empresa que se me ha encargado gestionar. La búsqueda del interés personal es un motor vital de la economía capitalista, pero la codicia desatada también puede ser muy dañina. Por lo tanto, me precaveré contra las decisiones y las conductas que sirven a mis estrechas ambiciones personales pero dañan la empresa que gestiono y las sociedades a las que atiende.
Prometo comprender y observar, tanto en la letra como en su espíritu, las leyes y contratos que gobiernan mi propia conducta, la de mi empresa, y la de las sociedades en las cuales opera. Mi conducta personal será un ejemplo de integridad, coherente con los valores que abrazo públicamente. Tendré el mismo celo en mis esfuerzos por asegurar la integridad de los otros en mi entorno y daré a conocer las acciones de los demás que representen transgresiones de este código profesional compartido.- Juro representar el desempeño de mi empresa con exactitud y en forma transparente a todas las partes pertinentes, asegurándome de que los inversionistas, consumidores, y el público en general puedan tomar decisiones adecuadamente informadas. Intentaré ayudar a las personas a comprender cómo se toman las decisiones que las afectan, de modo que las elecciones no parezcan arbitrarias o parciales.
- No permitiré que las consideraciones respecto de raza, género, orientación sexual, religión, nacionalidad, política partidista, o estatus social influyan en mis decisiones. Trabajaré para proteger los intereses de aquellos que no tengan poder, pero cuyo bienestar esté sujeto a mis decisiones.
- Gestionaré mi empresa mediante la aplicación diligente, cuidadosa, y concienzuda del buen juicio basado en el mejor conocimiento disponible. Consultaré con mis colegas y con otros que puedan ayudar a informar mi juicio e invertiré en forma continua en mantenerme actualizado en el conocimiento en evolución de mi área, y siempre estaré abierto a la innovación. Haré todo lo posible por desarrollarme a mí mismo y a la próxima generación de ejecutivos de modo que la profesión siga creciendo y aportando al bienestar de la sociedad.
- Reconozco que el nivel y los privilegios que me distinguen como profesional son consecuencia del honor y de la confianza de los cuales goza la profesión en términos generales, y acepto mi responsabilidad de encarnar, proteger y desarrollar los estándares de la profesión de la gestión, con el fin de fortalecer ese respeto y honor.
Ahora que la opinión pública y los políticos culpan a las empresas de los males de la economía, esta llamada a la profesionalización de los directivos no podría ser más oportuna. Los líderes de las empresas y quienes mejoran sus habilidades deberían tomar su profesionalización seriamente, si quieren que la sociedad confíe en ellos.
No obstante, querer que los directivos se comprometan a servir el interés público aumentando el valor que su empresa crea para la sociedad puede ser un estándar complicado de juzgar, ya que el trabajo de un directivo se suele orientar y medir en función de básicamente de un parámetro: las ganancias. Ello obliga a crear un contexto social y legal que sea capaz de castigar el tipo de conducta rapaz que los ejecutivos que recientemente actuaron al sólo amparo de la ambición y la codicia desmedida.
Hace unos meses, Marcel Ospel, ex presidente de UBS, un gran banco internacional ha tenido que ceder su puesto dejando tras él y su equipo, un increíble agujero de más de 43 mil millones de dólares, a causa del inmoral “juego” de las hipotecas subprimes. Los ahorros de muchos jubilados que habían puesto su confianza en ese Banco se han evaporado. Pero al presidente saliente se le ha consolado ofreciéndole un “paracaídas dorado” de más de treinta millones de dólares. Menos de lo que eran sus ingresos anuales. En estos días, el señor Ospel juega al golf en Arabia Saudita, según se puede leer en la prensa suiza.
¿Es un crimen penal “jugar” arriesgando ligeramente el dinero ajeno? No, puesto que no está codificado por ninguna ley, ni parece fácil que llegue a ser codificado como delito, sin embargo, este debería ser un delito de lesa humanidad por las devastadoras consecuencias que ha originado su accionar.

¿Querés compartir y contribuir a difundir este artículo entre otros?





















































16 respuestas hasta el momento ↓
Javier // Martes 28 Octubre, 2008 a 8:32 pm |
Hola Andres, Saludos desde Nueva York. Ojala te nombraran enviado especial de la ONU para asuntos de etica profesional. Lamentablemente esto suena a ciencia-ficcion: “No permitiré que las consideraciones respecto de raza, género, orientación sexual, religión, nacionalidad, política partidista, o estatus social influyan en mis decisiones. Trabajaré para proteger los intereses de aquellos que no tengan poder, pero cuyo bienestar esté sujeto a mis decisiones”.
De todas las clausulas del juramento (brillantes) me parece la mas dificil. Por nuestra experiencia en organismos internacionales constatamos todos los dias como el ser humano sigue sin ser capaz de desprenderse de su esencia clasista y parcial a sus intereses. El concepto de mafia de poder o de entorno de amiguismo debria verse tambien reflejado en el juramento. La etica profesional es una rara avis que no entra ni en las cabezas mejor amuebladas, intelectuales, economistas brillantes, etc.
En fin, bien dicho y a seguir dando ejemplo, de verdad, que es casi lo unico que nos queda.
Andres Schuschny // Miércoles 29 Octubre, 2008 a 8:58 am |
Querido Javier
que bueno recibir un comentario tuyo. Obviamente un juramento poco puede hacer frente al desenfrenado fluir de los acontecimientos en este mundo loco. No obstante creo que es necesario instaurar este tipo de estrategias, aunque blandas, de concientización. Estoy convencido de que unos de los principales problemas del mundo de hoy es causado por la formación en los MBA y escuelas de negocios de todo el mundo, que buscan moldear un estereotipo, una personalidad de ejecutivo primitiva, estúpida y competitiva que se asienta en promover una “buena imagen” adornada con camisas con loguitos de cocodrilos o polistas montando caballitos.
Basta leer revistas de negocios como America Economia, Fortune, Forbes, para darse cuenta de ello. Se que el tema de capacitación es tu tema y te interesa. La cuestión es cómo hacer para modificar esta cultura banal que exudan los MBA de las escuelas de negocios, un primitivismo que sólo apunta al interés propio adornado de sonrisas de oreja a oreja…
Te mando un gran abrazo.
Andres
Es necesario un Juramento Hipocrático para ejecutivos y tomadores de decisiones // Miércoles 29 Octubre, 2008 a 12:42 pm |
[...] Es necesario un Juramento Hipocrático para ejecutivos y tomadores de decisioneshumanismoyconectividad.wordpress.com/2008/10/28/juramento-hi… por eduseoane hace pocos segundos [...]
Es necesario un juramrento hipocratico para ejecutivos // Jueves 20 Noviembre, 2008 a 6:01 pm |
[...] http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2008/10/28/juramento-hipocratico/ Etiquetas: etica Comentar Nombre * E-mail * [...]
JOSE MANUEL // Martes 30 Diciembre, 2008 a 5:37 am |
Hola Andres,he estado en otro asunto y hace mucho que no entraba,pero creo que empezaba a tener mono.
Me parece mentira que podamos haber llegado a este punto,pues mi etica personal es innata,y,por cierto,me ha hecho y me hace sufrir muchisimo.No podia pasar por alto el decirte,que esto viene de muy atras,pues Henrry Miller,si,si,Henrry Miller lo refleja paradogicamente en la Nueva York de principio de siglo pasado en uno de sus titulos,siento no acordarme en cual de ellos; lo que si recuerdo perfectamente es el nombre de la empresa,la National Geografic Telefonica,perdon por no saber escribirlo correctamente.Es alucinante,un abrazo siempre de Jose Manuel.
a1editorial // Miércoles 18 Febrero, 2009 a 8:06 am |
Lamentablemente, en la práctica se desecha a la Deontología en todas las profesiones. Incluso en Medicina y más aún en Abogacía.
En Periodismo, yo escribí una nueva teoría sobre “Derecho a la Información, Réplica, Rectificación”, donde rescato algunos principios éticos. Puedes leerla en el blog “a1editorial”.
Reitero todo mi apoyo a la causa, y colaboraré en lo que pueda. Seguimos en contacto.
Luis Mena.
a1editorial // Miércoles 18 Febrero, 2009 a 8:08 am |
Perdón. El comentario no hace enlace al blog. Es: http://a1editorial.wordpress.com .
Es necesario un juramento hipocratico para ejecutivos? // Viernes 20 Marzo, 2009 a 6:30 am |
[...] http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2008/10/28/juramento-hipocratico/ Etiquetas: etica Mandar a un amigo | | Comentar | 2 Comentarios Hola Quarzo!!Mostrar comentario Hola Quarzo!!Enviado por nicole el 21/11/2008 a las 01:30 PM En mi revisión diaria de sitios en Bligoo me encontré con tu sitio. [...]
Eduardo Schurzbok // Viernes 20 Marzo, 2009 a 8:02 pm |
Más que un juramento hipocrático creo que es necesario que la economía mire la realidad de las sociedades, que las teorías económicas realmente se traten de corroborar empíricamente (según una nota en Investigación y Ciencia -vers. castellana de Scientific American- de todos los científicos, los economistas serían los que menos se preocupan por corroborar sus hipótesis).
Andres Schuschny // Viernes 20 Marzo, 2009 a 8:25 pm |
Estimado Eduardo,
Muchas gracias por tu comentario. Todo contribuye, hasta un juramento hipocrático, para señalizar un compromiso ético con la sociedad a la que sirven. Mil otras cosas tambien pueden servir….. Respecto de las teorías económicas, el problema que veo es que poseen un contenido ideológico insoslayable. No es que los neoclásicos o los keynesianos sean falsables ya que cada teoría tiene sus supuestos y esos supuestos son cuestionables desde una u otra ideología. Por lo menos así lo veo yo.
Ojala sigas visitando el blog. desde ya muchas gracias por tu comentario
un abrazo
Andres
Eduardo Schurzbok // Domingo 22 Marzo, 2009 a 3:29 pm |
Estimado Andrés:
Sí puede ayudar, pero lo que quiero decir es que no me parece que es lo que más ayuda. Creo que habría que poner la atención en la racionalidad. Por supuesto en la cuestión de la elección racional en cuanto a los temas económicos. Eso lo trató Von Neumann y claro Nash (no entiendo bien cómo Von Neumann no quizo ser director de tesis de Nash, quizá comprender bien esa diferencia entre la perspectiva de juegos Von Neumann- perspectiva de juegos Nash ya ayude a ver que la racionalidad no tiene una única perspectiva absoluta, monolítica). Quiero señalar que la noción de racionalidad se vió afectada en general (teóricamente) cuando Kurt Gödel descubrió la indecibilidad en la aritmética, Lukasiewiecz y otros comenzaron a investigar otros sistemas lógicos distintos al de la lógica clásica, Von Neumann y Garrett Birkhoff mostraron que los fenómenos cuánticos no respondían a la lógica clásica y sí a la cuántica y así mismo mostraron un método con el que se pudo mostrar que los fenómenos clásicos se adecuan a la lógica bivalente (claro lo que no queda demostrado que todos los sucesos del caos clásico responden a la lógica bivalente creo que esto no se demostró). Con la aximatización de la teoría matemática de categorías se vió que la topología y la geometría algebraica se adecuan a la lógica intuicionista de Browver y claro las álgebras de Heyting (discípulo de Browver) también lo hacen. De un modo más “práctico” no desprovisto de teoría el ingeniero Lofti Zadeh mostró que los aparatos con logicales difusos no sólo satisfacían mejor a los usuarios sino que tenían un funcionamiento óptimo y por lo tanto economizaban energía.
Lo que señalo es que hay que examinar la noción de racionalidad que parece que no es de un sólo tipo sino de muchos (esta cuestión está relacionada con la noción de verdad y claro por Gödel y otros se puede ver que hay verdades demostrables finitamente y otras demostrables no finitamente -como la misma consistencia de la aritmética por inducción transfinita logrado por Gerhard Gentzen discípulo de Hilbert, si hay distintos de verdad podría haber distintos tipos de racionalidad cosa que nadie se anima a suponer).
Mire se cree que la inteligencia de tipo humano = razonamiento. Esto no es cierto, lo mostró Poincaré en una conferencia que dio a principios del siglo pasado en París dirigido a los psicólogos sobre la creatividad en matemáticas. El mostró que existe la intuición, y eso lo saben los matemáticos y los físico-matemáticos de hace tiempo. Lo que no dejó en claro Poincaré es el carácter de la intuición que podría parecer una función sobrenatural y confundirse con conocimiento directo e infalible. Lo que habría que reconocer es que la intuición es una función natural de los cerebros humanos (conjetura automática independiente de la conciencia que no sería sino un subsistema de control de los pensamientos) y que no es conocimiento directo y tampoco es infalible (aunque algunas veces puede hacer diana muy precisamente). O sea habría que reconocer que inteligencia = intuición + razonamiento preciso. El razonamiento preciso puede expresarse en sistemas expertos, la intuición no. Hay que reconocer que el proceso de la intuición no es computable como lo es el razonamiento preciso. Y el mismo razonamiento genérico que comúnmente utilizamos habría que reconocer que incluye pequeñas intuiciones que no autopercibimos. Los procesos de la intuición tienen que tener mucha relación con proceso aleatorios, pero no completamente aleatorios. Si salimos de la lógica clásica (razonamiento preciso) no vamos directamente al azar completo, podríamos salir a otras lógicas (más ”fácilmente” quizá a la lógica intuicionista de Browver como están mostrando los matemáticos). Y todo proceso lógico no bivalente no es completamente aleatorio.
Todo esto dicho va para referirse a la noción de complejidad efectiva que no sería ninguna ilusión.
Parece que la noción de racionalidad simple (relacionada con la concepción inteligencia = razonamiento) que tantos éxitos dio a las matemáticas y a las ciencias, no es adecuada para dar cuenta de todos los fenómenos sociales (de las sociedades de humanos) entre ellos los económicos. Se puede ver la complejidad (teóricamente) si vemos que la noción de indecibilidad es una noción no sólo matemática sino también lógica, como la lógica se puede aplicar a todo tipo de discurso es válida de aplicar fuera de las matemáticas. Así podemos pensar que las ideologías que participan activamente en toda concepción posible de las ciencias humanas (como la economía) podrían tener cuestiones indecidibles.
En la física no se justifica meter la ética, pero en las ciencias humanas sí porque se refieren por su objeto de estudio a sociedades de seres inteligentes. Pero hay que entender esto de la racionalidad y además mostrár lo que sería una mínima ética racional. En las ciencias existe esa mínima ética que claro es interna y tiene que ver con no falsear datos y no robar trabajos ajenos (lo primero se cumple mejor por la mayoría de matemáticos (científicos formales) y científicos empíricos).
Me olvidaba de señalar que la tesis de Church-Turing podría ser expresada así: todos los razonamientos precisos pueden formalizarse de muchos modos distintos…todos equivalentes. Habría que reconocer que el proceso intuitivo queda fuera.
Ocurre que la noción tradicional de racionalidad favorece a quienes tienen el poder. ¿Por qué?. Porque el sistema tiene un único control (efectivamente la computación en serie y en paralelo controlan completamente la memoria de cómputo el tipo en paralelo aprovecha mejor la memoria) y eso no pasaría en el cerebro humano: por un lado estaría el control conciente y por otro el cerebro trabaja por su cuenta (intuitivamente) y ambos controles se tienen que coordinar. La mayoría logramos que ambos controles se coordinen. Es más si alimentamos a la intuición con ideas irracionales obtenemos la creencia en mitos y leyendas diversos, pero si la alimentamos con ideas racionales obtenemos conjeturas, hipótesis racionales que pueden llegar a ser científicas.
Aparte se necesita fundamentar una mínima ética racional. Si existe tal ética tendría que tener conexiones lógico-matemáticas. Esto parece imposible. No lo sería si hubiera muchos tipos de verdad. O sea el mínimo tipo de verdad sería el de demostraciones finitistas y reconocido como “verdad”. Los otros tipos (relacionados con demostraciones no finitistas) podrían relacionarse con reconocimiento de patrones, reconocimiento “estético” de elegancia de teorías de belleza de las matemáticas y yo agregaría de identificación de densidad de información posiblemente verificable. Si se abre el camino por esta forma de pensar a la estética racional (que ya la consideran y aprecian los matemáticos y los físico-matemáticos y han mostrado empíricamente que sirve y mucho) se puede abrir el camino a una ética racional si buscáramos optimizar el funcionamiento de una sociedad (generalmente esto sería visto como robotizar a una sociedad e ir hacia una sociedad profundamente autoritaria pero esto sería si la única racionalidad posible es la tradicional).
Y claro hay que tratar la cuestión del libre albedrío. Si existe creatividad puede haber comportamiento de tipo libre albedrío. Sino existe creatividad (como en los programas en los robots) claro no hay comportamiento de libre albedrío.
Marvin Minski dice que sólo existen sucesos o deterministas o aleatorios y que la tercera posibilidad los de libre albedrío son una ilusión que debemos consentir porque sino nadie tendría mérito o culpa (en su libro “La sociedad de la mente”).
Pero se equivoca porque no existe un sólo tipo de determinismo, ni tampoco un sólo tipo de aleatoriedad (existe lógica clásica y computación usual -determinista extrema- y existen otras lógicas luego otras computaciones y otros “determinismos” no extremos podríamos decir y existen el ruido blanco y los ruidos de color que nos señalan distintos tipos de aleatoriedad).
Hay lugar para el libre albedrío y claro para fundamentar una mínima ética racional.
Todo este trabajo teórico va a ser muy arduo. Hay que empezar de una vez. Yo soy un simple filósofo aficcionado que trabaja las ideas como un pintor de brocha gorda, el trabajo fino deben hacerlo los matemáticos, lógicos, científicos empíricos y en el caso que hablamos: los economistas.
Una completa revolución! Claro eso señalo que es posible. Trabajar en todo esto va a ser mucho mejor que preocuparse por un juramento hipocrático, que claro ayuda pero no va al meollo de la cuestión.
Me fui muy lejos (teóricamente pero bueno Ud. es físico y puede comprender no pretendo que me crea sólo señalo todas las idea anteriores para que las evalúe y vea por Ud. mismo). Mario Bunge tiene propuestas racionales para la economía que implican (creo la nueva racionalidad que sugiero que es posible) una nueva perspectiva económica contra el fundamentalismo economicista que sólo pone el acento en la competencia y no en la cooperación (se parecen claro a los biólogos que sólo ven en la biología competencia y no ven simbiosis, una mujer Margulis mostró que las células nucleadas propias de todos los animales pluricelulares son una simbiosis entre microorganismos primitivos).
Lo desafío a Ud. que es físico y economista que preste más atención a todas estas cuestiónes teóricas (y a otras que no sé señalarle) que a un juramento hipocrático que va a ser más o menos como pedirles a los economistas, administradores de empresas, etc. ¡sean buenos!.
Disculpe si fui algo duro con Ud., pero no tengo nada en contra de Ud., por el contrario me parece muy loable lo que está intentando. Pero Ud. tiene una preparación que otros economistas no tienen y puede hacer muchísimo más teóricamente.
No se sabe apreciar a las teorías, pero las buenas teorías están detrás de todo lo bueno de las sociedades modernas (bueno y de lo malo porque las teorías actuales no tienen en cuenta para nada una mínima ética racional : es que no pueden).
Lo saludo muy cordialmente.
El Juramento Hipocrático para Ejecutivos del Harvard Business School « Humanismo y Conectividad // Lunes 15 Junio, 2009 a 9:32 am |
[...] · No hay comentarios Hace tiempo desde este blog vengo propugnando la realización de un Juramento Hipocrático para ejecutivos. Así mismo y como consecuencia de ello he promovido una Causa en Facebook basada en tal [...]
Desde Harvard: El Juramento MBA (MBA Oath) para ejecutivos // Lunes 22 Junio, 2009 a 12:01 am |
[...] y respecto.Realizo este juramento con total libertad y apoyado en mi honor.Notas relacionadas: Juramento Hipocrático para ejecutivos, Juramento Hipocrático para economistas y ¿Economistas u oportunistas? .Apoya esta [...]
Desde Harvard: El Juramento MBA (MBA Oath) para ejecutivos // Lunes 22 Junio, 2009 a 10:02 am |
[...] y respecto. Realizo este juramento con total libertad y apoyado en mi honor. Notas relacionadas: Juramento Hipocrático para ejecutivos, Juramento Hipocrático para economistas y ¿Economistas u oportunistas? .Apoya esta [...]
Desde Harvard: El Juramento MBA (MBA Oath) para ejecutivos // Lunes 22 Junio, 2009 a 1:30 pm |
[...] [...]
Desde Harvard: El Juramento MBA (MBA Oath) para ejecutivos // Viernes 17 Julio, 2009 a 1:30 pm |
[...] este juramento con total libertad y apoyado en mi honor.Notas relacionadas: Juramento Hipocrático para ejecutivos, Juramento Hipocrático para economistas y ¿Economistas u oportunistas? .Apoya esta [...]