¿Quiénes somos? Cada cultura, cada saber y cada persona busca una respuesta. La mayoría de las comprensiones, no lo son, puesto que se circunscriben a la mochina mental que cada uno arrastra. Somos, en cierta forma, rehenes de cierto tipo de visión de mundo, de cierto zeitgeist cultural, de cierto vMeme, como lo afirmarían Chris Cowan y Don Beck. Teorías como la de la evolución, las de la complejidad, las ciencias naturales, nos proporcionan visiones complejas, totalizadoras (pero no totalitarias) e integrales al contextualizarnos como parte interactuante de un proceso global, físico, biológico y cultural en pleno estado orgánico.

Pero ¿quiénes somos realmente? El ser humano es una manifestación del estado de energía de fondo, de donde todo proviene (la inestabilidad del vacío cuántico), un ser cósmico, parte de un universo entre muchos otros paralelos, articulado en nueve dimensiones (según la teoría de las cuerdas), formado por los mismos elementos físicoquímicos y por las mismas energías que componen todos los seres, habitante de una galaxia, una entre doscientas mil millones, dependiente del Sol, estrella de quinta categoría, una entre otras trescientas mil millones, situada a 27 mil años luz del centro de la Vía Láctea, cerca del brazo interior de la espiral de Orion, que mora en un planeta minúsculo, la Tierra, nuestro hogar. Somos un eslabón de la corriente única de la vida, un animal de la rama de los vertebrados, sexuado, de la clase de los mamíferos, del orden de los primates, de la familia de los homínidos, del género homo, de la especie sapiens/demens, dotados de un cuerpo con 30.000 millones de células, continuamente renovado por un sistema genético conformado a lo largo de 3.800 millones de años, portadores de tres niveles de cerebro con diez a cien mil millones de neuronas, el reptiliano, surgido hace 200 millones de años, alrededor del cual se formó el cerebro límbico hace 125 millones de años y completado finalmente por el cerebro neocortical surgido hace cerca de 3 millones de años, con el cual organizamos conceptualmente el mundo, portador de una psiqué, de una conciencia, que nos permite ser sujetos, psiqué estructurada alrededor del deseo, de arquetipos ancestrales y de todo tipo de emociones y coronado por el espíritu que es aquel momento de la conciencia por el cual se siente uno parte de un todo, que lo hace siempre abierto al otro y al infinito, capaz de crear y captar significados y valores y de preguntarse sobre el sentido último del Todo. Somos la totalidad individuada, somos, cómo alguna vez dijo Carl Sagan, somos materia interestelar que ha tomado el destino en sus manos.
Alguna vez Blaise Pascal expresó el ser complejo que somos:
¿Qué es el ser humano en la naturaleza? Nada comparado con el infinito y todo comparado con la nada, un eslabón entre la nada y el todo, pero incapaz de ver la nada de donde es sacado y el infinito hacia el que es atraído.
Como decía Teilhard de Chardin, en nosotros, seres humanos, se entremezclan tres infinitos: lo infinitamente pequeño, lo infinitamente grande y lo infinitamente complejo.
Siendo todo esto, nos sentimos incompletos, siempre naciendo y a la vez yaciendo en la prehistoria de nosotros mismos. Somos límite, somos mortales, somos un eco en una nada. Muchos han sido quienes por el impulso creativo del amor, por el ímpetu del arte, por la potencia de la fe o por el tenaz esfuerzo del trabajo y la práctica sobre uno mismo, han podido presentir que hay algo que va más allá de uno mismo que nos une a un todo manifestado por el proyecto universal del que somos parte.
























































4 respuestas hasta el momento ↓
Nicolas // Miércoles 3 Diciembre, 2008 a 1:33 pm |
No tengo idea lo que somos… pero si empiezo a comprender lo que no somos…
Arbitrarias fronteras a nuestra identidad, como una nación, una etnia, una religión, una ideología política, incluso una familia… puendo entenderlos y sentirlos hoy como refugios para no seguir indagando sobre “eso” que Real-Mente somos… ;)
Genaro Becerra // Jueves 4 Diciembre, 2008 a 12:19 am |
Hola Andrés !!
Me ha encantado esta entrada de tu blog, estoy de acuerdo en que los seres humanos somos un milagro dentro de lo infinito del universo y por ello coincidir en este espacio y tiempo es una probabilidad entre el cuadrado de la cantidad de estrellas que hay.
Por lo tanto somos bastante suertudos los que vivimos en esta época.
¡ Gracias por tu amistad y seguimos en contacto !
Saludos!
JEANA ALEJANDRO // Lunes 1 Junio, 2009 a 6:26 am |
Un articulo muy completo y educativo. Estoy fascinada con el concepto amplio de las cosas que aqui se mencionan sobre la existencia del hombre. Desde lo mas infinito hasta lo mas inalcansable. Tenia algo de idea sobre este tema…entonces..Cual es la verdadera razon de estar aqui? Porque la idea de que todo fuera de esa manera? Y quien lo quiso asi?….Al uno sentirse incompleto hace que te sientas vacio…y al estar en deficit nos obliga a estar en esa incansable busqueda de llenarlo…y todo esto lo digo en el sentido espiritual..porque todo lo concerniente a nuestras nesecidades biologicas y materiales..sabemos que cada cual lo llena en su mejor perspectiva de vida….
Rosalba Rodriguez // Lunes 1 Junio, 2009 a 10:48 am |
Para APRENDER Y REFLEXIONAR sobre la actuación de la humanidad – “el cuerpo camina la mente, o la mente hace caminar el cuerpo y el resultado es….”
La imagen de caminando la vida – Vista en Reflexión – hace ver la importancia de ser amigo de esta página. Felicitación con un saludo SUPERVITAL, Rosalba.
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