Soy autopista
Me encantan las intervenciones sobre el espacio urbano. Los fashmobs, las performances colectivas, el arte puesto de manifiesto en las calles, todas actividades orientadas a descuadrar la lógica del (a veces) ilógico acontecer urbano. En este caso, se trata de rupturar, si vale el vocablo, el paisaje de la modernidad chilena de principios de siglo: las autopistas concesionadas de Santiago.
Los mensajes tienen un refrescante espíritu hackerista que rescato como evanescente atenuador del recato de una sociedad tan abrumada de sumisión, desigualdad y tristeza, como creo que es la sociedad chilena. Nunca está de más performatear el espacio urbano tan contaminado de asidia e incomunicación. Hoy le tocó a Santiago. La intervención fue realizada por el grupo Grifo para el libro TAG
Sepan disfrutarlo:
Fuente: Blog de Marini – Cielo y Tierra























