Versiones dispersas sobre la evolución de la conciencia

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La conciencia de sí está en sí y para sí cuando y porque está en sí y para sí para otra conciencia de sí; es decir, que no existe sino como ser reconocido
Hegel, Fenomenología del espíritu.

Las convenciones, los sistemas de creencias, las concepciones estéticas y las ideas que iluminan una sociedad, se desenvuelven en el marco de una matriz cultural. Esta matriz prescribe y determina los sistemas de valores y necesidades a partir de los cuales, por ejemplo, surgen modelos distributivos, modos de intercambio, costumbres y estilos de vida que son ampliamente refrendados por la élite dominante y, por derrame educativo-publicitario-cultural, aceptados por la mayoría de los miembros de la comunidad. Detrás de todo este andamiaje psico-social, subyacen representaciones mentales afines. Algunos autores como Erwin Lazlo denominan a estos modelos o esquemas mentales como mapas cognitivos, también suele llamarse visiones de mundo o modelos mentales o, cómo lo hace Jean Gebser: estructuras de conciencia o Memes de Valores tal como los describen Chris Cowan y Don Beck.

Un mapa cognitivo es una representación abstracta que individuos, grupos, organizaciones y sociedades enteras erigen y organizan para observar, interpretar, entender y representar el mundo fenoménico circundante. Las representaciones implícitas de los mapas cognitivos, se pueden inferir del comportamiento explícito de los individuos y de la sociedad en su conjunto. Por ejemplo, la ley constitucional de una nación hace las veces de mapa cognitivo explícito, ya que resume, en su contenido, creencias, valores y percepciones, y, a su vez, guía y coordina el comportamiento de un país y sus habitantes como colectivo.

De acuerdo a muchos filósofos, antropólogos culturales y psicólogos, estos mapas cognitivos o estructuras de conciencia han seguido un proceso evolutivo a lo largo de la historia de la humanidad.. En este post me he tomado el trabajo de hacer un más que brevísimo resumen de lo que algunos de ellos han intuido. Quedará para otros post desarrollar más en detalle la versión de Jean Gebser que ha sido la que más he estudiado y considerado.


Publio Ovidio Nasón

Ciertamente, la idea de que la conciencia, como constructo interpretativo de la realidad, cambia y evoluciona no es nueva. Como antecedentes al trabajo de Gebser, se puede citar al poeta Ovidio que en su Metamorfosis, describe cuatro eras en la historia de la humanidad:

  • La Edad de Oro: la instancia en la que el hombre estaba completamente imbuido en la gracia de la naturaleza,
  • La Edad de Plata: cuando comienza la separación,
  • La Edad de Bronce: caracterizada por la agresión y la desconfianza
  • La Edad de Hierro: identificada por la codicia, la estafa y la maldad


Giambattista Vico

Durante el siglo XVIII el filósofo Giambattista Vico en su Ciencia Nueva propone también, una teoría de la evolución humana basada en tres etapas.

  • La Era de los Dioses
  • La Era de los Héroes
  • La Era de los Hombres


Georg Wilhelm Friedrich Hegel

Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el famoso filósofo alemán, en su texto de 1807, “La Fenomenología del Espíritu” fue el primero en suponer que la conciencia humana se desarrolló a través de una progresión histórica, evolucionando hacia formas de expresión cada vez más elevadas. Según Hegel, “el ser humano es el vehículo a través del cual Dios, el Espíritu infinito, logra auto-reconocerse“. Afirma que el mundo es primeramente experimentado a través de los sentidos. Luego, en una segunda instancia emerge la sociedad determinando nuevos objetivos, intenciones y valores. Posteriormente se transita de una mente que procura el control a una que busca la libertad a través del abandono de sí.

De acuerdo a Hegel, se culmina en una etapa de evolución en que emerge el “conocimiento absoluto” que le permite al espíritu realizar su propia naturaleza. Hegel muestra cómo, a través de un proceso dialéctico, se construye el camino por el cual la conciencia se eleva gradualmente desde las formas más ingenuas o primitivas a las más altas y complejas de la autoconciencia. Cada una de ellas, se transforma en su negación, a la que sigue una síntesis, una conciliación entre opuestos, que a su vez constituye el punto de partida para una nueva etapa de un saber más completo y complejo.

El proceso concluye cuando se llega al estadio en que la conciencia como saber absoluto, reconcilia y supera la oposición entre la razón y la realidad. En el pensamiento de Hegel queda muy poco espacio para la creación espontánea, ya que todo el proceso evolutivo estaría, según sus ideas, predeterminado casi en un sentido lamarckiano, es decir que se trataría de una evolución hacia algo determinado y no de una evolución desde algo hacia lo desconocido, tal como lo suponen las teorías de corte darwiniano.


Henri Bergson

Otro autor que especuló acerca de la evolución de la conciencia fue el filósofo francés Henri Bergson. En su libro “Evolución Creativa” (1907), Bergson supone que la evolución de todas las cosas se monta sobre una fuerza inmaterial que denomina como “élan vital” y que opera con la finalidad de maximizar la creatividad, dando lugar a la producción inusitada de más y más diversidad, y formas cada vez más complejas. Según Bergson, ese ímpetu vital es la propia conciencia. Bergson asocia a la conciencia: el poder que posee un organismo de elegir, sugiriendo que esta, influencia a los procesos de evolución material de toda forma viviente. Tal vez podríamos considerar que las ideas de Kevin Kelly acerca de la tecnología, expresadas en What Technology wants, sean la extensión natural de las ideas bersonianas. Véase este post.


Pére Teilhard de Chardin

Se puede citar además, al antropólogo jesuita Pére Teilhard de Chardin también de origen francés, quién considera, en su libro “El Fenómeno Humano“, que la conciencia no es una propiedad pasiva del universo y que la evolución de la complejidad en el mundo, manifiesta en los fenómenos físicos, va acompañada de la evolución de la cualidad en el mundo de las experiencias concientes.

El texto de Teilhard de Chardin es altamente especulativo, esta connotado de claras influencias religiosas cristianas y ha sido muy debatido por filósofos y teólogos contemporáneos. Teilhard de Chardin ofrece una visión esperanzadora, positiva y pacificadora de la evolución humana, viendo en ella sucesivas etapas de destrucción (muerte, sin el sentido negativo que habitualmente se le atribuye al término) y construcción de algo mejor sobre lo destruido (vida), que produce incrementos de complejidad y conciencia. Supone que el ser humano está compuesto inicialmente por un componente corporal o somático (animal) al que la evolución ha agregado lo cerebral, intelectual y psicológico (racional), y que evoluciona, según él, hacia un tercer componente teónico o noosférico (de carácter espiritual).


Erich Neumann

Erich Neumann en The Origins and History of Consciousness, basándose en los estudios e indagaciones realizadas por Carl Gustav Jung acerca de los arquetipos y la gestación del inconsciente colectivo configura una organización estructural de la conciencia a partir de estadíos mitológicos:

  • La creación del mito (los uroboros, la presencia de la Gran Madre, la separación del mundo de los ancestros)
  • La configuración del mito del héroe
  • La transformación del mito y su conversión a la centrificación del ego


Merlin Donald

Siguiendo con esta reseña se puede citar a Merlin Donald quien traza la evolución de la cultura humana a través de 3 estadíos:

  • El mimético
  • El mítico
  • El teórico

Él imagina a la cultura de los primeros homínidos como pre-lingüística y pre-reflexiva, caracterizada por la “mimesis” o imitación como forma de asimilación de saberes que conectan a los semejantes entre sí. Este comportamiento pareciera sobrevivir aún en la actualidad cuando observamos los hábitos colectivos como las modas, los fanatismos temáticos, las ideologías y los movimientos culturales en general. Luego estarían el estadío mítico caracterizado por las creencias o verdades reveladas a las élites y los líderes de los grupos y la etapa teórica de carácter racional y abstracto, descubierto a través de procedimientos de tipo hipotético-deductivos.


Clare Graves (y sus discipulos: Chris Cowan y Don Beck)

Finalmente, y casi a modo de síntesis se encuentra el modelo de la dínamica espiral, desarrollado por Clare Graves y sintetizado luego por Chris Cowan y Don Beck, acerca del cuál, hace poco me referí in extenso. Otro que se refiere profusamente a la evolución de los sistemas de valores o estructuras de conciencias ha sido Ken Wilber, un filósofo/psicólogo que en razón de verdad no realiza un estudio específico sino que se ocupa de aglutinar en clave de mutación teorías desarrolladas por otros, como la de la dinámica espiral.


Jean Gebser

Finalmente y dado que, en un pasado reciente, destiné algo de tiempo estudiando la obra y las ideas de Jean Gebser me gustaría profundizar un poco más sobre sus ideas acerca de la evolución de las estructuras de conciencia. En The Ever-Present Origin, Gebser identifica cuatro estructuras de conciencia a lo largo de la historia de la humanidad:

  • La estructura arcaica de conciencia
  • La estructura mágica
  • La estructura mítica
  • La estructura mental-racional

Lo interesante del trabajo de Gebser es que al interactuar con artistas surrealistas y pensadores de la contracultura de la primera mitad del siglo pasado intuyó una mutación que, según él, comenzó a surgir desde principios del siglo pasado: la mutación hacia la estructura que denominó como:

  • La estructura integral de conciencia

Las estructuras de conciencia han emergido durante la historia como sucesivos patrones colectivos de experiencia subjetiva o cosmovisiones, algo similar a lo planteado por Thomas Samuel Kuhn en La estructura de las revoluciones científicas. Estas cosmovisiones emergen para solucionar problemas y para que se gesten cabalmente, desde la elite dominante por entender profundamente, más allá de la abstracción del intelecto, que la forma de pensar que se venía teniendo es ya inadecuada para solucionar los problemas a los que se estaba expuesto.

Según Gebser, los actores sociales que inspiran la transformación de una a otra estructura de conciencia son los profetas, filósofos, artistas, los grandes pensadores y científicos, a los que yo agregaría hoy: emprendedores, geeks, diseñadores, nerds y programadores informáticos…

Todas las estructuras de conciencia están animadas por lo que denominó como origen: se trata del del impulso espiritual y original de la vida, una naturaleza interna privativa de cada individuo y en parte común a toda la especie, una suerte de gnosis de la totalidad (“awareness of oneness“), una sensación de pertenencia a algo más grande que el uno mismo.

Siguiendo a Gebser, cada estructura de conciencia envuelve o incluye a la previa, de manera casi jerárquica, como ocurre con los gajos de la cebolla. Una vez que una estructura de conciencia se torna deficiente como prisma a través del cual se percibe la realidad, otros modos de percibirla reflejan y apoyan la irrupción del cambio. La aparición de una organización holoárquica es aparentemente común en todos los procesos evolutivos. A lo largo de la evolución, cada nivel de esta jerarquía posee características propias, sin embargo, vistas en conjunto es la forma en que la conciencia se “autoorganiza” para sustentar la tendencia natural de la sociedad en dirección al incremento de su propia complejidad.

Cuando una nueva estructura de conciencia emerge, ella no destruye a las anteriores. Por eso Gebser introduce el concepto de “plus-mutación“, para describir el proceso de enriquecimiento que tiene lugar. Todos nacemos con la conciencia arcaica de los prehomínidos y atravesamos los períodos mágicos y míticos durante nuestra infancia. Esto se pone de manifiesto cuando, por ejemplo, los niños le hablan a sus juguetes, o creen fehacientemente en Papá Noel o los Reyes Magos. Los pre-adolescentes tienen una marcada propensión a tener ídolos de naturaleza casi mitológica, ya sea en el ámbito de los deportes, el rock o el espectáculo. De igual forma, realizan sus actividades en grupos de amigos (tribus) de alta cohesión. Esto se debe a que, durante esa etapa de la vida, se han embarcado en la solitaria tarea de encontrar la propia identidad y para ello buscan aferrarse a modelos identitarios, sean estos delineados por pares (amigos que influencian) o modelos oníricos. Además, este tipo de manifestaciones mágicas o míticas pueden también aparecer en cualquier momento de la vida, particularmente en circunstancias críticas. ¿Quién no se sintió alguna vez, viviendo una encrucijada vital que lo motivó a implorar e invocar en busca de alguna fuerza extraordinaria?

Las mutaciones de las estructuras de conciencia no suceden de manera gradual. La idea de que los procesos evolutivos pueden no ser graduales no es nueva. Niles Eldredge y el fallecido Stephen Jay Gould, propusieron en 1972 la “teoría del equilibrio puntuado”. Según ella, la microevolución o modificaciones graduales debidas a la selección natural biológica, no pueden explicar la macroevolución o transición entre grupos taxonómicos superiores. Así, el modelo gradualista, no permite interpretar el patrón obtenido en el registro fósil que consiste en grandes periodos de estabilidad o “equilibrio” morfológico de las especies que son interrumpidos o “puntuados” por bruscas transiciones, las cuales acontecen en cortos periodos de tiempo. Según cuenta Gould, las especies cambian poco durante la mayor parte de su historia, pero ocasionalmente esta tranquilidad, se ve “puntuada” por rápidos procesos de especiación. Algo similar podría pensarse de la evolución de las estructuras de conciencia.

Cada estructura de conciencia define patrones experienciales asociados con una forma de percibir tanto el tiempo como la espacialidad y el tiempo. Gebser observó esto estudiando la evolución histórica del arte y le dio mucha importancia. Por otro lado, en cada transición se avanza más allá que las estructuras precedentes, pero integrando al estadío anterior. Así como las primeras formas vivas: las plantas, superan a la materia inerte, pero la contienen en su conformación material y los animales superan a las plantas, pero incluyen la vida en su constitución; sucede igual con las estructuras de conciencia. Cada nueva transición da lugar tanto a ganancias como a pérdidas. Se gana pues, en un aspecto informativo, cada mutación de la conciencia, transporta al ser humano hacia un nuevo nivel de comprensión y conocimiento. Se pierde, ya que el cambio comporta un aspecto deformativo: la conciencia tiende a alejarse de la fuente o raíz original, que Gebser llamaba como el origen, bíblicamente representado como el paraíso perdido.

Gebser definió además los conceptos de latencia y transparencia. La latencia se refiere a la presencia intuida del futuro y se relaciona con lo que permanece oculto en el estadio vigente que emergerá en el siguiente. La manifestación de presentimientos y presagios nos indica una conexión entre las influencias del pasado en íntima relación a la internalización del futuro en el presente. La latencia se refiere a las semillas de las fases de evolución subsecuentes, que están contenidas, pero no manifiestas, en la fase vigente. La transparencia o diafaneidad, se refiere a lo que es revelado a través del conocimiento intuitivo como manifestación de carácter espiritual.

Uno de los objetivos de Gebser fue comprender (conceptualmente) cómo se manifiesta la espiritualidad en las personas, es decir, entender cómo se hace ostensible la relación de los seres humanos con la realidad a través de la construcción básica de la experiencia personal mediada por la conciencia clara y sutil. De acuerdo con el pensamiento de Gebser, el origen, o sea la fuente primordial de donde toda la actividad mental conciente emana, tiene naturaleza espiritual, y todas las fases de la evolución de la conciencia, son testimonio de los aspectos latentes y transparentes de esa espiritualidad original inherentes en todo ser humano.

Queda para una próxima entrada describir los rasgos característicos de cada una de las estructuras de conciencia, de acuerdo a la interpretación desarrollada por Gebser y que, para terminar, listo a continuación::

  • La estructura arcaica de conciencia
  • La estructura mágica de conciencia
  • La estructura mítica de conciencia
  • La estructura mental-racional de conciencia
  • La estructura integral de conciencia

15 comentarios en “Versiones dispersas sobre la evolución de la conciencia

  1. Mil gracias por toda la información que recibimos de usted, verdaderamente esta haciendo una labor importante para el despertar de muchas mentes a los cambios en los que nos vemos enfrentados durante los últimos tiempos, muy agradecido.

  2. Pibe, sos un ídolo.

    Los inquietos y curiosos te agradecemos éstos aportes. Particularmente se muy poco sobre éstos temas desde lo filosófico (solo practico el zen) y me dedico al derecho!. Jaja, me viene muy bien la ilustración.

    Gran Abrazo desde Cordoba…

  3. Sonia Blanc

    Leer estas disertaciones despierta un gran agradecimiento..te agradecemos esta imparable y constante re-evolución de conciencia de la cual nos haces participes.Se generan sorpresas, imprevistos, para la conciencia. Al ir tomando conciencia de la conectividad, de la función conectividad, transmutar ya no es el fin….me estoy enredando!;-)
    Me encantó la cita de Hegel.
    Grácias por este movimiento de aprendizaje tan estructurado ;-)

  4. En primer lugar muchas gracias por tu labor y compartirla.
    Desde siempre he buscado respuesta a preguntas que parece, tienden a formar eternamente parte de la condición de vivir.
    La obra de Jean Gebser contiene una integral visión del desarrollo de la conciencia, pero si…“la evolución de la conciencia, son testimonio de los aspectos latentes y transparentes de esa espiritualidad original inherentes en todo ser humano.” No comprendo que la memoria y el sufrimiento de la humanidad en el trascurso de su evolución antropológica y cultural no aporten el suficiente interés necesario para alejarnos de un mundo codificante y alineado en pleno siglo XXI. Una humanidad sin sentido en la que sólo unos pocos son capaces de encontrarle, no un sentido, sino una arista más de este infinito poliedro que es la Realidad. , Ojala el objetivo o estado espiritual por alcanzar, se desarrolle pronto en este espacio- tiempo sin más errores y sufrimientos de millones de conciencias.

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