Lo que se muestra a continuación se publicó el Sábado pasado 28 de febrero en InterLink Headline News 2.0, el primer diario digital de la Argentina, que se publica todos los días desde el 31 de Enero de 1995 y cuyos editores (ir)responsables son: Alejandro Piscitelli y Raúl Drelichman.
La entrevista fue realizada vía email por la secretaria de redacción: Anaclara Dalla Valle.
Interlink Headline News Nº 5143 del Sábado 28 de Febrero de 2009
Editorial: “mailtrevista” con Andrés Schuschny
Editorialista: Anaclara Dalla Valle
Andres Schuschny es Físico y Doctor en Economía y explorador y navegante como muchos otros que sigo descubriendo por estos días. Mantiene su blog “Humanismo y conectividad”, potenciándose con la web para reflexionar, pensar, ver y hacer ver lo que cree, debe verse.
Se notan sus caminos, sus idas y venidas, las experiencias en el transcurso de su historia digital porque hay una cascada interesante en cantidad y calidad de links a los que se puede acceder desde su sitio.
“Internet aparece en un momento de síntesis en el que las teorías como la de la relatividad, la física cuántica con el principio de incertidumbre de Heisenberg, y el de complementariedad de Bohr (y sus múltiples interpretaciones), la teoría del caos, la cibernética de segundo orden, los teoremas de Gödel, la teoría de las catástrofes, la termodinámica de las estructuras disipativas, la teoría de la información, los enfoques sistémicos, los sistemas complejos adaptativos, la criticalidad auto-organizada, las redes neuronales en fin, las ciencias de la complejidad alcanzan su máxima expresión en el propio fenómeno de la Red”
Son sus palabras textuales, fruto de su respuesta rápida al mail atolondrado que le envíe, hora antes, de que lo respondiera. Estamos cerca y obligadamente, podemos acercarnos más y a muchos más.
Deja en evidencia la explícita formación académica, como si la física, “una ciencia natural que estudia las propiedades del espacio, el tiempo, la materia, la energía y sus interacciones”, se trasladase al mismísimo prodigio de la web. Abre puertas a un debate donde convergen ciencias y analogías, porque en la Red también estudiamos, observamos y vivenciamos, espacios, tiempos, materia, energía y por sobre todo, interacciones.
El espacio virtual desnuda y globaliza voces de múltiples actores, y se muestra como habilitador democrático de individualidades ansiosas de hacer circular reflexiones de toda índole. El espacio, legitimaría o sustentaría, lo que pensamos. Aunque, “Para nuestro estado normal de conciencia, vemos el mundo a través de lo que pensamos. Sin embargo, la realidad es como una ilusión óptica”. Esto pone en jaque no sólo a la materia y energía.
El autor de “La Red y el futuro de las organizaciones. Más conectados…¿Más integrados?” husmea en una serie de conjeturas metafísicas: vale preguntarse ¿Quien piensa? ¿Podés elegir no pensar? si yo no puedo elegir no pensar entonces yo no soy quien piensa, algo me piensa, o a través mío se piensa. Cuanto mucho y desde la “arquitectura como política de la red”; podríamos perfilar, que la “red piensa por nosotros” o nos induce determinados pensamientos, pautas de acciones, de seguimiento y actividad. ¿Nos invade o dejamos invadirnos? ¿Nos somete o nos dejamos someter? ¿Construimos o aceptamos? ¿Seguimos pensando o ya nos pensaron?
Si desglosamos las interacciones, las nuevas, las viejas, las que se potencian con, las que critican a, las que se abusan de, las que se quejan gracias a, vemos que no somos los mismos de siempre, y los que vienen/venimos, exigen/exigirán otros paradigmas y otro nivel y dinámica de discusiones. Las interacciones se concretan con otras personas, con programas, con herramientas, con conceptos. Se concretan por medio de Internet.
Ante tanto, el tiempo. “La posmodernidad nos planteo el fin de los meta relatos, el fin de las verdades, el relativismo total, (…) una suerte de disolución por atomización, (…) trata de la pérdida de sentidos, de la deconstrucción de la experiencia”
Su visión intenta deslumbrar la difusión de las ideas construidas colectivamente, y la hegemonía de las poducciones por y desde un individuo archiindividualista, -“en realidad dividuo”- con un ego a la enésima potencia beneficiado por la comodidad de dicha relatividad.
“El ego posmoderno subvierte toda jerarquía, no está mal, pero a su vez, destruye todo valor y extermina la cualidad y el significado. La posmodernidad pasó de la intuición de que toda perspectiva debía ser tenida en cuenta, a la creencia de que ninguna creencia es mejor que otra y dió lugar a visiones superficiales, escépticas, desaprensivas, incrédulas, recelosas y hasta desgarradas de la realidad.”
No arrastrado por el pesimismo ortodoxo, agrega “Internet viene a unir lo que el movimiento posmoderno fragmentó.” Como si el cuerpo, hubiese generado anticuerpos.
No Internet per se, sino la implementación activa e interactiva que individuos fragmentados hicieron de sus propiedad, demuestra que la salvación están en creer y defender fibra óptica.
Internet se le presenta como algo sagrado, para ser algo mas que pequeños egos, el todo siendo mas que la suma de las partes, mentes abiertas e interesadas en el intercambio. Internet por otro lado, como la posibilidad de ser quienes queremos ser, como la receta de la constuccion obligada. Hoy, mas que nunca, somos quienes queremos ser. Internet es una fiesta, es el carnaval -habrá mucho para analizar- de las Humanidad. Y para el profesional, “ nos permite (…) jugar con nuestra personalidad, abrirnos al otro, seducir, enamorar, sentir con el otro, aprender, informarnos, opinar, explorar, unirnos, compartir, soñar, asumir distintos roles”.
Para quien piensa firmemente en que el individuo posmoderno intenta esclarecer una representación de la verdad, “a partir de la experiencia subjetiva que proveniente del propio ego”, es Internet, una garantía de socialización, pauta de integración. E integridad.
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Durante la revolución industrial, la sociedad se sustentó en la estandarización de la producción material, siendo su máxima expresión la fábrica, diseñada a imagen y semejanza de organizaciones pre-modernas como la Iglesia, responsable de mantener la cohesión del conocimiento del mundo antiguo, durante la Edad Media y las fuerzas armadas, encargadas de expandir las fronteras coloniales que facilitaron la obtención de las materias primas, de las que se valió la industria y la expansión de los mercados. Pero no sólo la fábrica estructuró sus actividades de esta manera, también lo hicieron otras “instituciones cartesianas” como los organismos estatales, los hospitales, las municipalidades, los colegios, las universidades, los organismos internacionales, los partidos políticos y casi todas las organizaciones que se establecían. 





Desde hace más de dos décadas que venimos siendo testigos del impacto en la sociedad, que tienen las Tecnologías de Información y Comunicación, las TICs, al trazar un nuevo horizonte, un verdadero punto de inflexión en la historia de la humanidad y dando lugar, poco a poco, a una nueva sociedad: la Sociedad de la Información. Como una caja de Pandora, todo un universo de implicancias y significados se han abierto ante nosotros. El mundo está cambiando. Como en toda transición, el cuestionamiento y la duda, así como las actitudes optimistas y constructivas han de regir la percepción de los inusitados hechos. Para muchos, débiles pueden ser las argumentaciones a favor de las implicancias revolucionarias de cambios que aún no se han dejado sentir lo suficiente en todos los niveles de la sociedad y la cultura. Es un hecho cierto que las TICs aún no se han generalizado lo suficiente como para poder hablar de una verdadera revolución, con las implicancias universalistas que ello involucra. A pesar de ello, gran parte del libro 

Claro está que la conformación de un nuevo orden paradigmático que no ha logrado ser percibido con claridad por los todos, especialmente por quienes hoy tienen la responsabilidad de liderar este mundo, por los “dirigentes”, que llegaron a serlo, por gracias a la coacción de la ambición personal. Tampoco es posible afirmar que los beneficios de este nuevo orden estén llegando a todos los individuos de la sociedad. Las tecnologías de comunicación plantean nuevos y numerosos desafíos sociales y culturales. Aunque todos nos veamos afectados por su trama, no todos participamos de ella. Mucho se habla de la brecha digital, que se perfila entre quienes tenemos acceso a las redes de comunicación, sea por nuestro nivel socio-económico, nuestra capacidad, o la suerte, y aquellos que se encuentran totalmente excluidos de toda forma de acceso y no poseen las capacidades para hacerlo.
En mi libro 
Todo lo compuesto está sometido al cambio. Por pretender aferrarnos a los conceptos estáticos, nos cuesta capturar esta idea. Pero ¿si todo está conectado con todo lo demás, cómo se puede llegar a explicar algo? La explicación es mostrar cómo las cosas se relacionan con otras cosas. Las propiedades de una parte surgen de la manera en que están relacionadas con las propiedades de otras partes. No se puede esperar explicar las propiedades de ninguna parte a menos que se acepten las explicaciones aproximadas. Las explicaciones aproximadas significan que se están tomando en cuenta algunas de las interconexiones pero no todas, ya que la totalidad es incognoscible. Nunca se tendrá el cuadro completo. Desde la perspectiva de los sistemas complejos volvemos a confirmar que no hay ninguna verdad permanente y no hay verdad absoluta, en el sentido de una identidad entre la descripción y la cosa descrita.
Como lo afirma Baudrillard, “hoy en día la abstracción no es la del mapa, la del doble, la del espejo o la del concepto… El territorio no precede al mapa, ni lo sobrevive. En adelante será el mapa que preceda al territorio y que lo engendre”. Y agrega, «El simulacro no es lo que oculta la verdad. Es la verdad la que oculta que no hay verdad. El simulacro es verdadero». ¿Fascinantes afirmaciones, no? La salutación que Morpheus le profiere a Neo en
Un sistema complejo puede definirse, como compuesto por una gran cantidad de elementos interactuantes, capaces de intercambiar materia, energía o información entre ellos y el entorno, y de adaptar sus estructuras internas como consecuencia de tales interacciones. Por ejemplo, en la figura se representa una configuración determinada (auto-replicante) del famoso
Así, la relación que el investigador mantiene con las teorías basadas en modelos de simulación computacional, puede modificar su comprensión de la realidad y como lo supone
















































