Humanismo y Conectividad

Entradas etiquetadas como as ‘Zen’

Los 14 preceptos de Thich Nhat Hanh

Martes 21 Abril, 2009 · 1 comentario

Me encantaron los preceptos que transcribo a continuación realizados por Thich Nhat Hanh. Lo interesante de los mismos es que hay un claro carácter que podríamos definir como negador en el sentido de que para tener una vida plena no se trata de un hacer en dirección al acto, sino del deshacerse del mismo. Ello se debe a que todos los preceptos comienzan con una negación que en sí se torna afirmación. Para quienes avalamos el camino de la filosofía budista es probable que no encontremos ningún problema en entender esta idea ya que, tal como lo prescriben sus prácticas y enseñanzas, es en la ilógica vastedad de vacío donde yace la totalidad del Ser. El otro día mi querido amigo Ricardo García Huidobro contaba la historia de un niñito que le decía a su madre-:

- “Mamá Yo te quiero Nada, porque eso es Mucho más que el Infinito

Sabiduría, poesía, exacta matemática, física a límite del horizonte metodológico. La totalidad en la nada. Acaso no era eso lo que tanto predicaba mi querido Jorge Luis Borges. Elucubraciones más, elucubraciones menos, les dejo estos exquisitos preceptos, casi un manifiesto. Frases para leer, pensar, mastigar y asimilar. Sepan disfrutarlos:

No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso a las Buddhistas. Todos los sistemas de pensamiento son medios de guía; no son la verdad absoluta.

No creas que el conocimiento que tienes en este momento es la verdad inmutable, absoluta. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de los puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en la vida y no meramente en el conocimiento conceptual. Prepárate para aprender a través de toda la vida y a observar la realidad en ti mismo y en el mundo en todo momento.

No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y la estrechez.

No evites el contacto con el sufrimiento ni cierres tus ojos ante el sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida del mundo. Encuentra maneras para estar con aquellos que están sufriendo por todos los medios, incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes, sonido. Por tales medios, despierta tú mismo y a los demás a la realidad del sufrimiento en el mundo.

No acumules riqueza mientras millones están hambrientos. No tomes como el objetivo de tu vida a la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con quienes están en necesidad.

No mantengas ira u odio. Tan pronto como surgen la ira y el odio, practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira y odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.

No te pierdas en la dispersión y en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.

No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.

No digas cosas falsas por el bien del interés personal o para impresionar a las personas. No pronuncies palabras que causen desviación y odio. No difundas noticias que no sabes si son ciertas.

No critiques o condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aun cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.

No uses a la comunidad Budista para ganancia o provecho personal, ni transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.

No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás de su oportunidad de vivir. Elige una vocación que ayude a realizar tu
ideal de compasión.

No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.

No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.

No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo sólo como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del Camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé conciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente conciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al cual estás trayendo nuevos seres.

No creas que yo siento que sigo todos y cada uno de estos preceptos perfectamente. Sé que fallo de muchas maneras. Ninguno de nosotros puede cumplir plenamente cualquiera de ellos. Sin embargo, debo trabajar hacia una meta. Esta es mi meta. Ninguna palabra puede reemplazar a la práctica, sólo la práctica puede hacer a las palabras.

Fuente: Vistos en el blog de Mentor 66

¿Querés compartir y contribuir a difundir este artículo entre otros?

Meméame Facebook TwitThis delicious StumbleUpon Bitacoras.com Fresqui Enchilame Wikio ES Google Technorati Envía esta historia a un amigo!
Digg reddit Spurl Magnolia Live Autobombeame Yahoo! MyWeb Blinklist Simpy Blogmarks Netvouz Startaid
Furl Shadows Smarking RawSugar Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArena Yigg Webnews folkd.com

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Cambio de paradigma · Conciencia Integral · Cooperación · Desarrollo económico y otros desarrollos · Espiritualidad · Manifiestos · Nuevo Humanismo
Etiquetado: , , , , , , , , ,

Solo se que nada Zen

Miércoles 18 Febrero, 2009 · 5 comentarios

Sólo se que nada Zen Tan pronto como trascendemos el simple estado de supervivencia, la pregunta acerca del significado y el propósito adquiere lugar preponderante en nuestra vida. Muchas personas se sienten prisioneras de la rutina diaria, la cual parece restar toda importancia a la vida. Hay quienes piensan que la vida pasa, que se están dejando llevar y las ha dejado atrás. Otras personas se sienten enormemente preocupadas por las exigencias de su trabajo, por la necesidad de velar por su familia o por su situación económica. Algunas son víctimas del estrés agudo mientras que otras son presa del tedio y la asidia. Hay quienes se pierden en medio de la actividad frenética mientras que otras sucumben al estancamiento. Muchas personas añoran la libertad y la expansión implícitas en la promesa de la prosperidad. Otras ya disfrutan de la libertad relativa que les ofrece la prosperidad pero descubren que ni siquiera eso le imprime significado a la vida.

Todos nosotros, seres humanos, tenemos la tendencia a buscar algo que va más allá de nosotros mismos, algo que podríamos llamar como la “verdad de la realidad”. Con frecuencia nos planteamos la misma pregunta: ¿Cuáles la explicación de la realidad? ¿Tiene algún sentido la vida? Al no encontrar ese vacío innominado y numinoso que fue adornado con mil nombres religiosos muchos se vuelcan a la vana fe en un salvador, en una autoridad o en un ideal.

Desde siempre, maestros, personajes, referentes, libros y santones de turno nos han alimentado a darnos por satisfechos con sus descripciones y “verdades“, es decir satisfechos de vivir de sus palabras y hacer de nuestras vidas un territorio para lo superficial donde no es posible encontrarnos.

En cierta forma, tendemos a ser personas de segunda mano, a vivir tal como nos han dicho, por cuenta ajena, bien guiados por nuestras inclinaciones y tendencias, bien obligados a aceptarlas por las circunstancias y el entorno social que, a veces, nos agobia en beneficio de la moral y las buenas costumbres. Conscientes o no, somos el resultado de toda clase de influencias y no hay nada nuevo en nosotros, nada que hayamos descubierto por nosotros mismos, nada original, prístino, claro, y por lo tanto, nada verdadero. Quiérase o no, tenemos una inclinación natural a dejarmos moldear por el principio de autoridad y en ese encantamiento perdemos el potencial de ser.

Tras haber observado este proceso, uno se pregunta si no existe un enfoque que sea totalmente diferente. La causa principal de nuestro trastorno es la búsqueda de una realidad que nos han prometido otros. El interrogante de si existe o no Dios, la verdad, la realidad, la claridad, el nirvana, la iluminación o como quieras llamarlo, no podrá ser respondido jamás por libros, maestros, sacerdotes, personajes admirables, filósofos o salvadores. Lamentablemente, estamos solos. Descubrirlo es el comienzo, el inicio de la sabiduría; señal de que emprendimos un camino: el sendero del autodescubrimiento. No hay nada que reemplace el verdadero propósito. Pero el propósito primario o verdadero de la vida no se encuentra en el plano externo. No tiene nada que ver con lo que hacemos sino con lo que somos.

¿Qué pasa? ¿Esperabas leer algo más interesante? ¿Querías que te dijera algo más útil? Lo único que puedo decirte es que sólo sé que nada Zen.

¿Querés compartir este artículo?

Meméame Facebook TwitThis delicious StumbleUpon Bitacoras.com Fresqui Enchilame Wikio ES Google Technorati Envia esta historia a un amigo!
Digg reddit Spurl Magnolia Live Autobombeame Yahoo! MyWeb Blinklist Simpy Blogmarks Netvouz Startaid
Furl Shadows Smarking RawSugar Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArena

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Conciencia Integral · Espiritualidad
Etiquetado: , , , , , , , , , , , ,

Perfecto equilibrio

Viernes 23 Enero, 2009 · 1 comentario

Fuente: Rocker

¿Querés compartir este artículo?

Meméame Facebook TwitThis delicious StumbleUpon Bitacoras.com Fresqui Enchilame Wikio ES Google Technorati Envia esta historia a un amigo!
Digg reddit Spurl Magnolia Live Autobombeame Yahoo! MyWeb Blinklist Simpy Blogmarks Netvouz Startaid
Furl Shadows Smarking RawSugar Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArena Yigg Webnews folkd.com

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Misceláneos
Etiquetado: , ,

Zen Juan de la Cruz

Martes 19 Agosto, 2008 · 3 comentarios

Para venir a gustarlo todo,
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo,
no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo,
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo,
no quieras ser algo en nada.
Para venir a lo que no gustas,
has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no sabes,
has de ir por donde no sabes.
Para venir a poseer lo que no posees,
has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres,
has de ir por donde no eres.
Cuando reparas en algo
dejas de arrojarte al todo.
Para venir del todo al todo,
has de dejarte del todo en todo.
Y cuando lo vengas del todo a tener,
has de tenerlo sin nada querer.

San Juan de la Cruz (Subida al Monte Carmelo)


Categorías: Conciencia Integral
Etiquetado: , , , , ,

Espontaneidad Zen

Miércoles 23 Julio, 2008 · 8 comentarios


Los condicionamientos sociales y culturales favorecen la identificación de la mente con una idea fija de sí misma como medio de su propio autocontrol, y de aquí resulta que el hombre se considera a sí mismo como “yo” y dice para sí: “yo soy”. Nace el ego. Luego el centro de gravedad mental se desplaza de la mente espontánea u original a la imagen del ego. Cuando esto ha ocurrido, se identifica a ese centro mismo de nuestra vida psíquica con el mecanismo de autocontrol. Entonces se hace casi imposible ver cómo “yo” puedo soltarme a “mí mismo”. Se encuentra uno totalmente incapacitado de efectuar acción mental alguna que no sea intencional, afectada o, en última instancia, no sincera. Todo lo uno hace para abandonarse, para soltarse, será una forma distrazada del esfuerzo habitual por seguir aferrado. No puedo ser espontáneo a propósito o hacer algo sin querer pero intentándolo.

Tan pronto como se torna importante para mí ser espontáneo, la intención de serlo se refuerza; no me puedo librar de ella, a pesar de ser el único obstáculo que se interpone en el camino de mi propia actualización. Es como si alguien me hubiera dado una medicina advirtiéndome que no surtirá efecto si pienso en una mesa al tomarla. Recordando que tengo que olvidarme de la mesa, me encuentro en la situación de “doble atadura” en la que “hacer” es “no hacer” y viceversa. “Sí” implica “no”, “seguir” implica “parar” y así siguiendo. Cabe preguntarme: “Si no puedo dejar de recordar la mesa ¿lo hago a propósito?” En otras palabras, ¿tengo la intención de ser intencional, tengo el propósito de hacerlo a propósito? De improviso me doy cuenta de que mi propia intención es espontánea, de que mi tendencia a controlar el yo, el ego, surge de mi incontrolado yo natural. Entonces, todas las maquinaciones del ego se desvanecen: queda aniquilado en su propia trampa. Veo que es realmente imposible no ser espontáneo. Porque lo que no puedo dejar de hacer lo hago espontáneamente, pero si al mismo tiempo trato de controlarlo lo interpreto como una compulsión. “Ahora no te queda que hacer otra cosa que reírte”, me digo.

Desde ese momento toda la cualidad de la conciencia se transforma, y yo me siento en un mundo nuevo en el que, sin embargo, es evidente que siempre he estado estando. Tan pronto como yo reconozco que mis acciones voluntarias e intencionales ocurren espontáneamente, “por sí mismas”, como respirar, oír y sentir, ya no caigo en la contradicción de tratar de ser espontáneo. No hay verdadera contradicción porque “tratar” es la “espontaneidad”. Viendo esto desaparece la sensación de estar coaccionado, atado, bloqueado.

Es como si me hubiera absorbido en una lucha entre mis dos manos y hubiera olvidado que ambas eran mías. Nada interfiere ya la espontaneidad cuando advierto que no hace falta tratar de hacer nada. Al descubrir que tanto los aspectos voluntarios como los involuntarios de la mente son en sí espontáneos por igual, se pone fin al dualismo de la mente y el mundo, el cognoscente y lo conocido. El nuevo mundo en el que me encuentro posee extraordinaria transparencia, está libre de barreras, y por esta razón me parece que yo en cierto modo me he convertido en el espacio vacío en el que todo está ocurriendo.

Entiendo entonces que una vida vacía y sin finalidad no sugiere nada deprimente. Por el contrario, insinúa la libertad de las nubes y de los arroyos montañeses, que vagan sin rumbo, y flores en desfiladeros impenetrables, hermosas sin nadie que las vea, y la marea del océano que siempre baña la arena sin objeto alguno.

Recomendar en Menéame Recomendar en Digg it Recomendar en Reddit Enviar a Del.icio.us

Meméame del.icio.us Yahoo! MyWeb StumbleUpon Furl Blinklist Spurl Magnolia Simpy Blogmarks Netvouz Startaid Facebook Shadows

Smarking RawSugar Technorati Digg reddit Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArenaYigg Webnews folkd.com

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Conciencia Integral · Espiritualidad
Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , ,

Ver el “Todo” en cada esto

Martes 22 Julio, 2008 · Deja un comentario

Tal como lo expresa Henri Bergson, la percepción son los sentidos menos algo: menos aquello que no nos interesa. La percepción es siempre la sensación filtrada por la memoria. “La sensación es esencialmente actualidad y presente; pero el recuerdo, que la sugiere desde el fondo del inconsciente de donde emerge a duras penas, se presenta con ese poder sui generis, de sugestión que es la marca de lo que no es, de lo que todavía querría ser… El recuerdo aparece en todo momento haciendo de doble de la percepción, naciendo con ella, desarrollándose al mismo tiempo y sobreviviéndola porque es de naturaleza distinta a ella” (Bergson, “Materia y Vida”, Ed. Atalaya, página 51).

Mi interpretación de esta idea me hace suponer que la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales sería principalmente eliminativa, no productiva; reductora, no amplificadora. Pensar es categorizar, lo que supone olvidar el todo para recordar el símbolo, diría un observador de Funes en el pensar de Borges.

Cada persona, en cada momento, sería capaz de recordar cuanto le ha sucedido y de percibir cuanto está sucediendo en forma intacta. Sin embargo, la función del cerebro y del sistema nervioso sería protegernos, impedir que quedemos abrumados y confundidos, por la tremenda masa de conocimiento que es en gran parte inútil y sin importancia pero, dejando fuera la mayor parte de lo que de otro modo percibiríamos y admitiendo únicamente la muy reducida y especial selección que tiene probabilidades de sernos prácticamente inútil. De allí, surgiría el “ego”, la sensación de sí mismo.

Conforme a estas ideas, cada uno de nosotros sería potencialmente Inteligencia Libre. Pero, en la medida que somos animales, lo que nos importa es sobrevivir y para que la supervivencia biológica sea posible, esa Inteligencia Libre debería ser regulada mediante la válvula reductora que suponen el cerebro y el sistema nervioso, mediadores del “ego”.

Para formular y expresar el contenido de este reducido conocimiento, el hombre ha inventado esos sistemas de símbolos y Filosofía implícitas que denominamos lenguajes. Cada individuo se convierte, enseguida en el beneficiario y la víctima de la tradición lingüística en la que ha nacido:

  • El “beneficiario” puesto que el lenguaje nos procura el acceso a las acumuladas constancias de la experiencia ajena;
  • La “víctima” puesto que ello nos confirma la supuesta creencia de que ese reducido conocimiento es el único conocimiento y nos deja hechizado su sentido de la realidad en forma que cada cual se inclina demasiado a tomar sus conceptos por datos y sus palabras por cosas reales.

Este mundo, nuestro mundo, sería el universo del conocimiento reducido, expresado y, por decirlo así, petrificado por el lenguaje. Los diversos otros mundos con los que los seres humanos entran de modo errático en contacto, serían otros tantos elementos de la totalidad del conocimiento pertenecientes a la Inteligencia Libre a la que me referí.

La mayoría de las personas solo llegamos a conocer, la mayor parte del tiempo, lo que pasa por esa estrecha rendija reductora que consagra lo limitadamente percibido como genuinamente real por el lenguaje adquirido.

Sin embargo, ciertas personas parecen nacidas con una especie de abertura adicional que permite trampear a la rendija reductora. Pienso en todo esto pues días atrás vi un documental en el discovery channel y que reproduzco a continuación, sobre los savants. Se trata de personas con serias incapacidades mentales, innatas o adquiridas por enfermedad u accidente pero que acaban desarrollando misteriosamente una increíble habilidad intelectual que sobresale superlativamente.

Parte1: http://www.youtube.com/watch?v=EeeOAadTEZg
Parte2: http://www.youtube.com/watch?v=xcnaaQhOMyk
Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=gsDpaREOn5c
Parte 4: http://www.youtube.com/watch?v=1pIbs4lW6_o

Las habilidades más usuales de los Savant se centran en 4 categorías principales:

  • (i) Arte: facilidad innata de tocar instrumentos músicales, pintar y realizar esculturas.
  • (ii) Cálculo de fechas: Algunos savant pueden memorizar calendarios enteros, y recordar datos referentes a cada uno de esos días. Hubo un caso en el que unos hermanos gemelos (ambos autistas), eran capaces de calcular fechas 40000 años hacia atrás y hacia delante en el tiempo.
  • (iii) Cálculo Matemático: Capacidad para la realización de complejísimos cálculos matemáticos de forma instantánea y con gran precisión, como por ejemplo el cálculo de números primos o el realizar divisiones con 100 decimales.
  • (iv) Habilidades Mecánicas y Espaciales: Capacidad para medir distancias exactas sin la ayuda de instrumentos, construcción de detalladas maquetas, memorización de mapas y direcciones, etc.
  • (v) Otras habilidades: más inusuales pueden ser la facilidad para el aprendizaje de múltiples idiomas, fuerte agudización de los sentidos, perfecta apreciación del paso del tiempo sin necesidad de relojes, etc…

Casos como el de Kim Peek ,que inspiró el personaje de Dustin Hoffman en la película “Rain Man“, desafían lo imaginable. Él es capaz de leer extraordinariamente rápido, leyendo simultáneamente las dos hojas de un libro con cada uno de sus respectivos ojos. Kim recuerda el 98% de los 12.000 libros que ha leído, lee dos páginas en 8 segundos (usa cada ojo para leer una página distinta) y apenas tarda 1 hora en memorizar un libro, reteniendo de un modo preciso e instantáneo información sobre datos históricos, geografía, literatura o cualquier tema. Kim es además un “gps” humano: Con todos los mapas de EEUU en su cabeza, puede decir exactamente cómo llegar de una ciudad a otra, girando exactamente en tal o cual calle. En definitiva, una enciclopedia humana.

Las personas pueden adquirir transitoriamente un poder de percepción también notable, sea espontáneamente, sea como resultado de deliberados “ejercicios espirituales“, sea por la hipnosis o las drogas psicodélicas o por lo que hoy se empieza a conocer como estimulación magnética transcraneal. Estoy convencido de que en virtud de esa abertura auxiliar permanente o transitoria, se traspasan los límites del espejo, más allá del ego y el lenguaje, y se discurre por una percepción de “cuanto sucede” que no suprime ni excluye el contenido total que se es capaz de captar. ¿Serán los savants una prueba de ello?

Liberada la persona del mundo de los sí mismos, del tiempo, de los juicios morales y las consideraciones utilitarias, de la auto-afirmación de sí mismo, de la presunción, de las palabras excesivamente valoradas y de las nociones adoradas idolátricamente hay un conocimiento que los místicos de todas las tradiciones espirituales han intuido. En la fase final de la desaparición del ego hay un “conocimiento oculto” de que Todo está en todo, de que Todo es realmente cada cosa.

Para decirlo menos poéticamente: la experiencia humana está determinada tanto por la naturaleza de la mente y la estructura de sus sentidos como por los objetos externos cuya presencia la mente revela. Los hombres se creen víctimas de su experiencia porque se separan a “sí mismos” de sus mentes, pensando que la naturaleza del compuesto mente-cuerpo es algo que involuntariamente “ellos” han recibido desde fuera. Nuestro problema surge del hecho de que el poder del pensamiento nos permite construir símbolos de cosas separados de las cosas mismas. Así, podemos hacer un símbolo, una idea de nosotros mismos aparte de nosotros mismos. Como la idea es mucho más comprensible que la realidad, y el símbolo mucho más estable que el hecho, aprendemos a identificarnos con nuestra idea de nosotros mismos. De aquí nace el sentimiento subjetivo de un “yo” que “tiene” una mente, de un sujeto interiormente aislado a quien le ocurren involuntariamente las experiencias. Emerge la rendija reductora simbolizada en eso que llamamos ego.

Sin embargo, ese “yo” no es más que una idea, útil y legítima si se la toma por lo que es, pero desastrosa si se la identifica con nuestra naturaleza real. Cuando ya no nos identificamos con la idea de nosotros mismos, toda la relación entre el sujeto y el objeto, el cognoscente y lo conocido, sufre un cambio repentino y revolucionario. Se convierte en una relación real, una reciprocidad en la que el sujeto crea al objeto tanto como el objeto crea al sujeto. El cognoscente ya no se siente existiendo aparte de la experiencia. La fronteras de hacen porosas haciendo que toda pretensión de
“sacar” algo de la vida, o de la experiencia, se vuelva absurda. Para decirlo de otra manera, resulta claro que en el hecho concreto no tengo otro yo que la totalidad de las cosas de que soy consciente.

La sensación de aislamiento subjetivo se debe también a que no vemos la relatividad de los sucesos voluntarios e involuntarios. Esta relatividad se percibe fácilmente observando el propio aliento, pues con un pequeño cambio del punto de vista es tan fácil sentir que “yo respiro” como que “me respira”. Tenemos la impresión de que nuestros actos son voluntarios cuando vienen después de una decisión, e involuntarios cuando ocurren sin decisión. Pero si la decisión misma fuera voluntaria, cada decisión debería ser precedida de una decisión de decidirse, en una regresión infinita que afortunadamente y gracias a ese filtro reductor que opera en la conciencia, no ocurre. No obstante, somos libres de decidir porque la decisión “ocurre”. Decidimos sin tener la más mínima idea de cómo lo hacemos. En realidad, la decisión no es ni voluntaria ni involuntaria. “Tener la sensación” de esta relatividad es sufrir otra extraordinaria transformación de nuestra experiencia en conjunto, lo cual puede describirse de dos maneras. Tengo la sensación de que estoy decidiendo todo cuanto ocurre, o, por el contrario, siento que todo, inclusive mis decisiones, ocurre espontáneamente.

Parecería, pues, que liberarse de la distinción subjetiva entre “yo” y “mi experiencia”, al comprobar que mi idea de mí mismo no es mí mismo, es descubrir la relación real que existe entre mí mismo y el mundo “exterior”. Sería como descubrir la totalidad en cada parte, el todo en cada esto. El individuo, por una parte, y el mundo, por otra, no son más que los límites o términos abstractos de una realidad concreta que está “entre” ellos, como la moneda concreta está “entre” las abstractas superficies de sus dos lados.

Al identificarse con la idea de sí mismo el hombre adquiere un precario y espacioso sentimiento de permanencia. En efecto, esta idea es algo relativamente fijo; se basa en una serie cuidadosamente elegida de recuerdos de su pasado, recuerdos que han conservado y fijado el carácter. La convención social estimula la fijeza de la idea porque la utilidad misma de los símbolos depende de su estabilidad. Por tanto la convención lo alienta a asociar su idea de sí mismo con papeles simbólicos y estereotipados, igualmente abstractos, puesto que así podrá formarse una idea de sí mismo bien definida e inteligible. Pero en la medida en que se identifica con la idea fija, se da cuenta de que la “vida” es algo que corre a su lado y lo deja atrás, cada vez más rápido a medida que se hace más viejo, a medida que su idea se hace más rígida, más cargada de recuerdos. Mientras más trata de apresar el mundo, más lo siente como un proceso en movimiento.

Basado en textos de Henri Bergson, Materia y Vida, Editorial Atalaya, España; Aldous Huxley, Las puertas de la percepción, Cielo e infierno. Barcelona, 1997 y Alan Watts, El Camino del Zen.

Recomendar en Menéame Recomendar en Digg it Recomendar en Reddit Enviar a Del.icio.us

Meméame del.icio.us Yahoo! MyWeb StumbleUpon Furl Blinklist Spurl Magnolia Simpy Blogmarks Netvouz Startaid Facebook Shadows

Smarking RawSugar Technorati Digg reddit Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArenaYigg Webnews folkd.com

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Conciencia Integral · Espiritualidad · Jean Gebser · complejidad
Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Conciencia y espacio abierto (solo para meditadores)

Miércoles 25 Junio, 2008 · 1 comentario

Van 10 características que asemejan la naturaleza de la conciencia al espacio abierto:

  • No obstruida: es decir, que no se halla limitada ni confinada por los pensamientos o sentimientos que emergen en ella;
  • Omnipresente: en el sentido de que siempre se halla inmediatamente disponible expandiéndose en todas direcciones;
  • Ecuánime: ya que permite que todo sea tal cual es;
  • Sin forma: ya que no puede verse contenida por ningún esquema conceptual;
  • Pura: pues no se ve contaminada por nada que emerja de su interior;
  • Estable: dado que nunca nace y nunca muera, sino que es el fundamento omnipresente de toda experiencia pasajera;
  • Más allá de la existencia: ya que no puede situarse en ninguna forma definida;
  • Más allá de la no-existencia: dado que no es simplemente nada sino, muy por el contrario, una presencia clara y luminosa;
  • Inasible: porque no hay forma de fijarla ni de aprehenderla.


Tomado de un libro Zen que no se cita en el libro Psicología del despertar: Budismo, psicoterapia y transformación personal de John Welwood. Editorial Kairos, Barcelona, España, 2001.

Cópame! Recomendar en Menéame Recomendar en Digg it Recomendar en Reddit Enviar a Del.icio.us

Meméame del.icio.us Yahoo! MyWeb StumbleUpon Furl Blinklist Spurl Magnolia Simpy Blogmarks Netvouz Startaid Facebook Shadows

Smarking RawSugar Technorati Digg reddit Rojo Netscape Newsvine Mister Wong LinkArenaYigg Webnews folkd.com

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Conciencia Integral · Espiritualidad
Etiquetado: , , , , , , , , , , ,

Zen en la plaza del mercado

Sábado 23 Febrero, 2008 · 3 comentarios

Dokushô Villalba es monje soto zen. Estudió en los principales templos de Japón, es fundador de la Comunidad Busdista Soto Zen española y del Templo Zen Luz Serena. Nos recuerda, en el siguiente video, que la sociedad en la que vivimos no es la que nos toca vivir o en la que elegimos vivir. Es sencillamente la que hemos creado. Bajo esta premisa, con su libro Zen en la plaza del mercado el autor trata de mostrar el modo de vivir mínimamente cuerdo en la locura actual en la que el tótem, el dios, es el dinero.

Índice del libro. Más información en la web de Dokushô Villalba.

Fuente: http://espiritualidadypolitica.blogspot.com/

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Cambio de paradigma · Conciencia Integral · Desarrollo económico y otros desarrollos · Nuevo Humanismo
Etiquetado: , , , ,

Reflexiones budistas sobre la no separatividad

Viernes 23 Noviembre, 2007 · 4 comentarios

Estoy convencido que la fuente primordial de todo humanismo reside en una experiencia directa de algo que nos une a lo otro. Más bien dicho, que nos integra en un todo múltiple y a la vez indiviso. De allí surge, y no se trata de un lugar, sino de un estado interior, ese sentimiento de no separatividad de que hablaba en otro post. Trascender al ego, superarlo. Acerca de ese estado interior, de esa experiencia me quiero referir a continuación; aunque he eludido expresarlo en mis propias palabras, pues me siento incapaz. Por eso valga expresar lo que quiero decir tomando algunas exquisitas frases adaptadas (en versión libre) del libro El Camino del Zen de Alan w. Watts.

Meditation

Reflexión 1

El budismo no comparte la concepción occidental de que existe una ley oral prescripta por un Dios externo o por la naturaleza, que el hombre tiene el deber de obedecer. Los preceptos de la filosofía budista referentes a la conducta ética, como el no matar, o tomar lo que no nos es dado, no mentir, etc. son reglas prácticas voluntariamente aceptadas que tienen por finalidad apartar los obstáculos que impiden llegar a la claridad de la conciencia. La inobservancia de esos preceptos produce “mal karma”, no porque karma sea una ley o retribución moral sino porque todas las acciones motivadas y dirigidas a un fin, convencionalmente buenas o malas, son karma en la medida en que tienen por objetivo aprehender la vida, lo que no es posible.

La acción completa es en última instancia acción libre, directa, espontánea, clara y total. Por eso en el centro de la práctica budista se encuentra la meditación y el recogimiento cuyo logro es alcanzar la conciencia constante y la constante vigilancia de nuestras sensaciones, sentimientos y pensamientos, sin ulterior propósito ni comentario. Mediante esta conciencia se ve que la separación entre el pensador y pensamiento, el cognoscente y lo conocido, el sujeto y el objeto, el tu y el yo, es puramente abstracta. No existe por una parte la mente y por otra las experiencias: hay simplemente un proceso de experiencia fluida en el que no hay nada que captar, como objeto, ni nadie, como sujeto, para captarlo. Visto de esta manera, el proceso de la experiencia deja de aferrarse a sí mismo. Un pensamiento sigue a otro sin interrupción, es decir, sin ninguna necesidad de dividirse a sí mismo y convertirse en su propio objeto.

Reflexión 2

Al identificarse con la idea de sí mismo el hombre adquiere un precario y espacioso sentimiento de permanencia y pertenencia. En efecto, esta idea es algo relativamente fijo; se basa en una serie cuidadosamente elegida de recuerdos de su pasado, recuerdos que han conservado y fijado el carácter. La convención social estimula la fijación de la idea porque la utilidad misma de los símbolos depende de su estabilidad. Por tanto la convención nos alienta a asociar nuestra idea de sí mismo con papeles simbólicos y estereotipados, igualmente abstractos, puesto que así podrá formarse una idea de sí mismo bien definida e inteligible.

Sin embargo, esa lógica y sentido, con su inherente dualidad, son propiedades del pensamiento y del lenguaje pero no del mundo real. El mundo concreto, no verbal, no contiene clases ni símbolos que signifiquen o quieran decir otra cosa que sí mismos. En consecuencia no contienen ninguna dualidad, porque la dualidad surge solamente cuando clasificamos, cuando distribuimos nuestras experiencias en cajas mentales, pues toda caja tiene un interior y un exterior.

Ser incapaz de quedarse sentado y atento con la mente completamente en reposo significa ser incapaz de experimentar plenamente el mundo en que vivimos. Porque uno no conoce el mundo sólo pensando en él y haciendo algo en él. Para ver el mundo tal como es concretamente, no dividido por categorías y abstracciones, hay que mirarlo con una mente que no piensa acerca de él, es decir, que no forja símbolos. No se trata de una “concentración” en el sentido corriente de restringir la atención a un solo objeto sensible. Es sencillamente aquietar la conciencia y soltarse al aquí y ahora. Esta conciencia va acompañada de una sensación muy vívida de “no diferencia” entre uno mismo y el mundo exterior, entre la mente y sus contenidos: los diferentes sonidos, formas, colores y otras impresiones del mundo circundante. Naturalmente esta sensación no surge porque tratemos de obtenerla; viene sola cuando estamos sentados y atentos sin ningún propósito en nuestra mente, ni siquiera el propósito de librarnos de los propósitos.

VacuidadLa respiración es no sólo uno de los dos ritmos fundamentales del cuerpo; es también el proceso en el cual el control y la espontaneidad, la acción voluntaria y la involuntaria, alcanzan la más patente identificación. Por eso, todo ejercicio de meditación cabalga sobre la respiración y, como el mástil de Ulises, nos libera del canto de nuestras sirenas conceptuales de nuestros pensamientos.

Un día borré de mi mente todas las nociones. Abandoné todos los deseos. Descarté todas las palabras con las que pensaba y me quedé quieto. Me sentí un poco raro, como si fuera llevado hacia algo, o como si fuera tocado por algún poder extraño a mi … cuando paf!! entré. Perdí los límites de mi cuerpo físico. Desde luego tenía mi piel, pero había perdido sentido. Vi gente que venía hacia mí, pero todos eran el mismo hombre. Todos eran yo mismo! Nunca había estado en este mundo. Había creído que yo había sido creado, pero ahora tengo que cambiar mi opinión: nunca fui creado. Yo era el cosmos. No existía ningún señor Sasaki individual” (Sokei-an Sasaki)

Reflexión 3

Donde hay un objeto, allí, surge un pensamiento. ¿Es, pues, el pensamiento una cosa y el objeto otra? No, lo que es el objeto, tal es el pensamiento. Si el objeto fuera una cosa y el pensamiento otra, entonces habría un doble estado de pensamiento. Así, que el objeto mismo es justamente pensamiento. ¿Puede entonces el pensamiento pasar revista al pensamiento? No, el pensamiento no puede pasar revista al pensamiento. Como la hoja de una espada no puede cortarse a sí misma, como la punta el dedo no puede tocarse a sí misma, así tampoco el pensamiento puede verse a sí mismo.

Cuando buscamos cosas no hay más que mente, y cuando buscamos la mente no hay más que cosas. La ilusión de la división proviene de que la mente intenta ser a la vez mente e idea de la mente, debido a la fatal confusión entre hecho y símbolo. Para poner fin a la ilusión, la mente tiene que tratar de actuar sobre sí misma. Eso es la meditación. La experiencia emana cuando el cognoscente ya no se siente existiendo aparte de la experiencia. En consecuencia, toda pretensión de “sacar” algo de la vida, o de la experiencia, se vuelve absurda. Para decirlo de otra manera, resulta clarísimo que en el hecho concreto no tengo otro yo que la totalidad de las cosas de que soy consciente.

Loto

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Cambio de paradigma · Conciencia Integral · Espiritualidad · Nuevo Humanismo
Etiquetado: , , , , , , , , ,

Un poco de vibrante y luminoso Zen

Viernes 7 Septiembre, 2007 · 6 comentarios

Un video, una bolsa, un observador, uno de esos días, una danza, una eternidad en 15 minutos, una vida más allá de los objetos, una fuerza benévola, ninguna razón para temer, tanta belleza, un beso, una película, una belleza americana, un momento zen y
nada

El hombre perfecto usa su mente como un espejo.
No aferra nada, no rechaza nada.
Recibe, pero no conserva.

Chuang-tzu

El mañana y el mañana y el mañana
avanzan a pequeños pasos, de día en día,
hasta la última sílaba del tiempo recordable
y todos nuestros ayeres han alumbrado a locos
el camino hacia el polvo de la muerte.
Extínguete, extínguete, fugaz antorcha!
La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico
que se pavonea y agita una hora sobre la escena,
y después o se le oye … Un cuento
narrado por un idiota con gran aparato
y que nada significa …

Macbeth, Shakespeare

La forma no es diferente de la vacuidad;
la vacuidad no es diferente de la forma.
La forma es precisamente la vacuidad; la vacuidad es precisamente la forma.
Suzuki

La naturaleza del cielo originalmente es clara,
pero a fuerza de mirarlo la vista se oscurece.
Nada de pensamiento, nada de reflexión,
nada de análisis, nada de cultivarse, nada de intención:
deja que se resuelva solo.

Alan Watts

“Cuál es el método de la liberación?”, preguntó Tao-hsin.
“Quién te tiene atado?” replicó Seng-ts’an
“Nadie me tiene atado”, contestó STao-hsin.
“Entonces porqué buscas liberarte?”
preguntó Seng-ts’an

Cuando todos reconocen la belleza como bella, ya hay fealdad;
cuando todos reconocen la bondad como buena, ya hay mal.
“Ser” y “no ser” surgen recíprocamente;
lo difícil y lo fácil se realizan recíprocamente;
lo largo y lo corto se contrastan recíprocamente;
lo alto y lo bajo se ponen recíprocamente;
antes y después están en recíproca secuencia.

Tao Te Ching

Un día borré de mi mente todas las nociones. Abandoné todos los deseos. Descarté todas las palabras con las que pensaba y me quedé quieto. Me sentí un poco raro, como si fuera llevado hacia algo, o como si fuera tocado por algún poder extraño a mí … cuando paf!! entré. Perdí los límites de mi cuerpo físico. Desde luego tenía mi piel, pero había perdido sentido. Vi gente que venía hacia mí, pero todos eran el mismo hombre. Todos eran yo mismo! Nunca había estado en este mundo. Había creído que yo había sido creado, pero ahora tengo que cambiar mi opinión: nunca fui creado. Yo era el cosmos. No existía ningún señor Sasaki individual.

Sokei-an Sasaki

Como una espada que corta,
pero que no puede cortarse a sí misma;
como un ojo que ve, pero no puede verse a sí mismo.
La ilusión de la división proviene de que la mente intenta ser a la
vez mente e idea de la mente,
debido a un fatal confusión entre hecho y símbolo.
Para poner fin a la ilusión, la mente tiene que tratar de actuar
sobre sí misma.
Quietamente sentado, sin hacer nada,
llega la primavera y crece la hierba sola.


Como el cielo vacío, carece de límites,
pero está en su lugar, siempre profundo y claro.
Cuando tratas de conocerlo, no puedes verlo.
No puedes agarrarlo, pero no puedes perderlo.
Al no poderlo tomar, lo tomas.
Cuando callas, habla; cuando hablas, calla.
El gran portón está abierto de par en par para dar limosnas,
y ninguna multitud bloquea el camino.

Cheng-tao Ke

Comemos, eliminamos, nos acostamos y nos levantamos;
este es nuestro mundo. Todo lo que tenemos que hacer después
es morir.

Ikkyu’s Doka

Zen

Boton para agregar esto a favoritos socialesAgregar este boton de agregadores

Categorías: Conciencia · Conciencia Integral · Espiritualidad
Etiquetado: , , , , , , , , , ,