TEDxAvCataratas

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El fin de semana pasado tuve el enorme placer de participar junto a Erika, mi amada mulher, en el Evento TEDxAvCataratas que organizó Sebastian Sastre junto a un notable equipo de colaboradores. El evento se realizó en el sorprendente auditorio del Parque Nacional de Iguaçu, en Foz de Iguaçu, un increible lugar para un maravilloso evento.

La organización fue impecable. Notable fue el set-up de filmación que contaba con un dispositivo de travelling y una grua de filmación que hicieron de la experiencia una verdadera inmersión TED a pleno.

Durante el día previo al evento, tuvimos la oportunidad de visitar las Cataratas del Iguazú junto a la mayoría de los oradores. Las Cataratas, tan imponentes y bellas como uno podría imaginarlas.

Según nos contaban, en esta época el caudal de las aguas se duplica respecto de la media anual. En algunos tramos del sendero del parque, se podía sentir el estremecimiento producido por las aguas, la naturaleza expresándose con furia y libertad y su energía vibrando en cada uno de los visitantes, casi una antesala de las emociones que, como sucede con todo evento TEDx, se pretende generar.

Llegado el día del magno evento, durante la mañana pudimos pasar revista a algunas de las TEDTalks más emocionantes.

Sin saberlo Ken Robinson, Elizabeth Gilbert, Jill Bolte Taylor, Sugata Mitra, Derek Sivers, Vilayanur Ramachandran, Charles Limb fueron quienes nos envolvieron en la magia de TED. Llegó la oportunidad para que João Belmont nos introdujera en el mundo de la creatividad y desmitificar alguno de sus aspectos ya que todos tenemos el potencial de ser creativos, sólo se trata de alcanzar un estado intencional para que ello acontezca.

A través de la proyección de un video, pudimos tomar contacto con las ideas y proyectos de Waldo Vieira esbozando lo que es la Concienciología, su concepto de democracia pura y su proyecto habitacional cultural denominado Cognópolis o “Ciudad del conocimiento”.

Luego tuvimos la ocasión de ir al comedor del Parque Nacional de Iguaçu, contiguo a la famosa Garganta del Diablo, a metros de la frontera con Argentina y gozar de un excelente almuerzo en formato “rodizio”.

Llegó la tarde y se acercaba el momento de mi presentación.

La sesión llevaba el título de “Liderazgo e Innovación”. Se comenzó presentando un video de Itay Talgam mostrando cómo dirigen los grandes directores de orquesta. Luego llegó el momento de las presentaciones de Ricardo Jordão Magalhães sobre storytelling, marketing y emprendimiento, la de Juan Bernabó, un gran emprendedor argentino que vive en San Pablo, quien habló sobre innovación disruptiva continua. Luego llego el momento de mi presentación. Confieso que estaba bastante nervioso ya que debía realizar mi “palestra” en un portuñol “estilizado”.

La presentación procuró ser una suerte de elogio u homenaje a los “hackers“; a quienes considero son los actores sociales que hoy por hoy encarnan los valores, las complejidades y, por qué no, las contradicciones, del actual momento histórico que nos toca vivir, el cual caracterizó como un verdadero cambio epocal, cuyo único precedente histórico, tal vez sea el renacimiento que termina con la edad media.

Habiendo estudiado tantas metodologías para facilitar el emprendimiento y desarrollo de las start-ups, como son el design thinking, el Lean Start Up, el Business Model Canvas, los métodos de desarrollo ágil, la programación extrema, el scrum, la estrategia de búsqueda de los océanos azules, etc., mi intención fue concluir que todas esas (y otras metodologías) se han desarrollado bajo el “chapeau” de lo que yo denominé como “hacking thinking“, razón por la cual, me permito concluir que es el concepto de hacking y la forma en que los “hacker” desarrollan su actividad, el verdadero modelo mental o visión de mundo que hoy marca la pauta de todas las transformaciones y disrupciones que estamos atestiguando. Actualizaré este post e incluiré el video de mi presentación cuando este se encuentre disponible.

Luego de un coffee break que me encontró más relajado, vino la sesión más emotiva de todas. Superación, actitud e inspiración fueron el leit motiv. Fue el momento de las presentaciones de Eduardo Marinho, quien contó su historia personal que lo llevó de ser un privilegiado miembro de una familia bien acomodada de Brasil a descreer del sistema, tan productor de infelicidad y miedo, y convertirse en un verdadero “filósofo de la calle” morador de favelas, lo que lo llevó a conectarse con la pobreza, con el arte, la energía de la calle, con la vida…

Finalmente, tuvimos la oportunidad de conocer una historia de vida conmovedora de un padre y un hijo. Se trata de Adolfo Celso Guidi y Vitor Giovani Thomaz Guidi. Vitor, a partir de los 4 años, comenzó a tener manifestaciones de una extraña enfermedad. Ningún médico en Brasil logró hacer el diagnóstico. Dejando todo, partieron para Buenos Aires donde le diagnosticaron Gangliosidosis una enfermedad degenerativa que muy rápidamente lo dejó postrado. Dado que se suponía no había cura para tal dolencia y que inevitablemente Vitor no viviría más de 2 ó 3 años, Adolfo, con tezón, comenzó a estudiar la enfermedad y encontró la manera de evitar el deceso de su hijo. No obstante, producto del proceso y de la total dedicación de Adolfo a su hijo, estuvieron a punto de perderlo todo. Hoy en día, Adolfo, no sólo cuida de su hijo, sino que ayuda otros dos niños que tienen la misma enfermedad que Vitor.

Como suele suceder con TED: uno se sorprende, se emociona y vibra. Las ideas e imágenes se suceden y convierten en un elemento aglutinante de una tribu que, tal vez sin saberlo y secretamente, ya está formada y actuando. Se trata de tanta gente que, apasionada por las ideas, ya somos conscientes de que vivimos un momento histórico que, no sin amenazas y riesgos, tanto está por construirse. Se trata de encontrar una nueva manera de organizarnos para construir la felicidad, de un nuevo humanismo. Esa es la propuesta que intuyo nos platea TEDx. Sea utilizando el enorme potencial que las tecnologías, sea potenciando la conectividad entre las personas y aprovechando ambos para realizar y hacer, como un modo de plenificar la propia vida.

A Sebastian Sastre, Wagner Dantas, Detrudes Dias, Luis Poletti y el resto del equipo, a los patrocinadores y todos quienes contribuyeron a que TEDxAvCataratas sea posible, no me queda más que agradecerles.

Desde lo profundo del alma

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“Los actos simples hacen simple al hombre
… y qué difícil es ser simple”
Carl Gustav Jung

Hace muchos años (más de 10) todos los domingos a la tarde me “clavaba” frente al televisor para ver un programa que me fascinaba. El programa, emitido por el Canal(A), se llamaba “Holograma” y solía presentar entrevistas y documentales de muy alta calidad sobre temas relacionados con el trabajo interior, la espiritualidad, el cambio de paradigma, etc. Recuerdo que grababa en VHS todos los documentales que se presentaban y luego los volvía a ver, fascinado, una y otra vez intentando captar y compenetrar la sabiduría que transmitían. Estos videos fueron parte de mi formación interior. A menudo los comentábamos en los grupos de meditación y trabajo interior que organizaba mi enorme amigo José Azulay y en el que participaba semanalmente.

Cuando me vine a vivir a Chile perdí contacto con todos esos videos puesto que no tenía sentido traerlos para acá, habida cuenta de que la norma de video aquí era distinta que la de Argentina (NTSC versus Pal-N) por lo cual no se podían ver con la TV que tenía a disposición. Se trató de una gran pérdida para mi ya que los documentales eran un verdadero océanos de sabiduría.

Ayer, mi amiga Karina Pacheco Medrano me envió un email con el enlace a uno de esos documentales. Maravilloso. Se trata de un relato en clave autobiográfica sobre la vida de Carl Gustav Jung. Allí se relatan sus pensamientos, se entrevista a una de sus hijas y nieto y se cuenta la aventura que supuso para él hacer la Torre de Bollingen, su vida, sus ideas, su experiencia y su muerte. Muchos pasajes del documental están musicalizados con el canto armónico de David Hykes, dándole al contenido un maravilloso áura de magia y profundidad. El relato cansino, apaciguado se acopla a esa magia. El documental es excelente.

Para mi, fue reencontrarme con contenidos que antaño me conmovieron profundamente. Para uds. tal vez sea algo nuevo que os recomiendo ver. Cómo resistir entonces a la tentación de ofrecerles a todos uds. la posibilidad de que se sumerjan en el deleite de (al menos) uno de esos videos. Espero les sea de su gran agrado. Karina, muchas gracias por ser un puente con un pedacito de mi pasado …

Preguntas que podríamos hacernos todos los fines de semana

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Cuando algo nuevo está por comenzar muchos de nosotros nos solemos tomar el tiempo para reflexionar sobre nuestras vidas, mirando hacia atrás en el pasado con miras a encarar lo que se viene hacia el futuro. Reflexionamos sobre los éxitos, fracasos y eventos destacados que poco a poco la historia de nuestra vida nos va generando. Este proceso de auto-reflexión ayuda a mantener nuestra conciencia de dónde hemos estado y hacia dónde queremos ir y es, ciertamente, pertinente a la organización y preservación de nuestros sueños, metas, aspiraciones y deseos.

Un ejercicio de auto-reflexión similar al que estoy planteando se podría realizar semana a semana con el fin de aprovechar el ciclado renovativo que acontece. Este proceso de auto-reflexiónm podría encararse mediante una perspectiva mayeutica, es decir, a través de la indagación personal mediada por un proceso de cuestionamiento, de interrogación para y sobre uno mismo. Siendo sábado, ¿por qué no plantearnos este ejercicio? Valga la siguiente lista de preguntas que les estoy facilitando, como un benchmark o referencia para la realización del ejercicio de auto-reflexión. Espero les agraden y sirvan:

¿Qué aprendí la semana pasada?
Si ves que no puedes responder a esta pregunta tal vez sea el momento de procurar un cambio. Sin importar la edad que uno tenga, siempre deberíamos aprender algo nuevo cada semana. ¿No les parece?

¿Cuál fue mi mayor logro en la última semana?
Al reflexionar sobre nuestros logros aumentamos la auto-confianza, lo cual, favorece nuestra satisfacción y dicha.

¿Cuál fue el momento más memorable de la semana pasada y por qué?
Esta pregunta nos permite reflexionar y discriminar lo que es para nosotros importante de lo que puede resultar efímero o irrelevante.

¿Qué es lo que necesito prioritariamente para realizarme durante esta semana que empieza?
Esto nos permite discriminar entre lo importante y lo secundario arrojando luz sobre las tareas dignas de atención.

¿Qué puedo hacer ahora mismo para hacer que la semana próxima sea menos estresante?
Esta pregunta nos permite organizarnos con miras al trajín que se viene.

¿Con qué he combatido o resistido recientemente que también podría afectarme la semana próxima?
La idea aquí es aprender de nuestras luchas pasadas y equiparnos mejor para futuros acontecimientos vinculados a ellas.

¿Cuál fue durante la semana pasada, la mayor fuente de pérdida de tiempo?
con miras a conscientizarlo y mantenernos alejado de esto en el futuro próximo. Programar la instalación de barreras contra nuestras distracciones puede sernos de gran ayuda.

¿Estoy cargando algún “exceso de equipaje” que lastraré la próxima semana y que ahora podría eliminar?
El desorden físico, el desorden mental, la distracción en banalidades, etc. Eliminar lo innecesario y sostener lo necesario nos hará sentir mucho más livianos.

¿Qué he estado evitando hacer, que tengo que hacer?
Siempre hay cosas nimias que dejamos para hacer más adelante y que nos bloquean. Qué mejor que programar su rápida realización

¿Qué oportunidades tenemos por desarrollar aquí y ahora?
Hagamos un plan concreto para ir en su búsqueda y realización.

¿Hay alguien con quien debería hablar y aún no lo he hecho?
La comunicación con miras a resolver los problemas o conflictos antes de que se agraven puede ayudarnos a evitar futuros dolores de cabeza. Conviene siempre mantenerse abierto a la comunicación con los que te rodean.

¿Hay alguien que merece un gran “Gracias”?
Tómate el tiempo cada semana para agradecer a las personas que te han ayudado. Este nimio amable gesto no pasará desapercibido.

¿Cómo podría ayudar a alguien más la semana que viene?
La forma más fácil de conseguir lo que uno quiere es ayudando a otros a obtener lo que quieren, tal vez no se entienda esto tan facilmente, pero funciona. Si ayudamos a otros, ellos se acordarán de uno cuando necesitemos su ayuda.

¿Cuáles son mis 3 metas para los próximos 3 años?
No se puede progresar en la vida si no configuramos metas realistas y sostenidas.

¿Alguna de mis acciones recientes se orientó a la consecución de realizar mis metas?
Si la respuesta es no, algo deberíamos cambiar.

¿Cuál es mi siguiente paso?
Conocer el siguiente paso es la clave para el cumplimiento de la totalidad de nuestro plan expresado en nuestras metas.

¿A qué estaré mirando durante la semana próxima?
La respuesta puede actuar como una gran fuente de motivación. Si no existe nada, programar algo que esperar.

¿Cuáles son mis miedos y temores?
Consciente de ellos podemos, poco a poco, procurar ir hacia la conscientización y disolución de los mismos. Se trata de tomar pasos lentos con pie de plomo…

¿De qué estoy muy agradecido?
Es una manera inteligente de mantener nuestras cosas en perspectiva.

Si supiera que tengo sólo una semana de vida, ¿que eligiría hacer?
Otro recordatorio útil … La vida es corta. Hagamos los que nos gusta, pasemose más tiempo con las personas que nos importan, fluyamos, gocemos de lo que nos queda de vida.

Los conmovedores retratos de Lee Jeffries

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Lee Jeffries es un fotógrafo inglés que vive en Manchester y que se dedicó por mucho tiempo a retratar eventos deportivos. Un encuentro casual con una joven sin hogar en las calles de Londres cambió su enfoque artístico para siempre. Él recuerda que en esa ocasión había robado una foto de una chica joven sin hogar acurrucada en un saco de dormir. Jeffries sabía que la joven lo había visto, aunque su primera reacción fue huir; algo le hizo quedarse y conversar con la niña. Su percepción acerca de las personas sin hogar cambió por completo al punto de convertirlas en “objeto” de su arte.

Los modelos en sus fotografías son las personas sin hogar que ha conocido en Europa y en Estados Unidos. Se trata de fotografías que retratan sus convicciones y su compasión. Un testimonio en forma de imagen que ciertamente cala hondo, fotografías conmovedoras al punto de lo inquietante…… Quede claro que publicarlas un día antes de la Navidad occidental no ha sido casual, valga como un testimonio gráfico de la deficiente solidaridad hacia el prójimo que poseen nuestras sociedades, tan frenetizadas por la voracidad del consumo y el poder.

Fuente: Lee Jeffries

Jean Gebser: un cartógrafo de la conciencia

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Durante los últimos días he estado publicando en forma de entradas autocontenidas algunos esbozos de las principales e interesantes ideas del filósofo/antropólogo cultural Jean Gebser. Me he referido a él en varias ocasiones puesto que tiempo atrás me dediqué a estudiar su obra principal: The Ever-Present Origin. Buscando más sobre él en la Red, llegué a un artículo publicado recientemente en la Revista EnlightenNetx escrito por Gary Lachman y que fuera publicado en su versión en español por Mundo Next. Dado que su monumental obra es prácticamente desconocida en el mundo de habla hispana he asumido el rol de divulgador de la misma y por lo tanto me he tomado el atrevimiento de reproducir este interesante artículo, el cual transcribo a continuación. Así mismo, y para que su lectura sea más amena alteré levemente su contenido resaltando con negrita aquellas partes del texto que más me han agradado. Espero encuentren el texto interesante y les agrade:

Jean Gebser: un cartógrafo de la conciencia

El filósofo cultural alemán Jean Gebser (1905-1973) fue uno de los pensadores mas importantes del siglo veinte. Debido a que solo parte de su trabajo ha sido traducido al ingles, el es prácticamente desconocido fuera de los países de habla alemana. Esto es desafortunado. Las ideas de Gebser sobre “estructuras de conciencia” y su creencia de que una nueva forma de conciencia esta emergiendo, la cual el llama “integral” ofrece algunas de las apreciaciones mas fructíferas para el entendimiento del estado de la conciencia occidental en la primera década del siglo veintiuno. A pesar que escritores y pensadores como Ken Wilber, William Irwin Thomas, Georg Feuerstein, Colin Wilson, Daniel Pinchbeck y yo mismo hemos discutido las ideas de Gebser en diferentes maneras (yo escribo extensamente sobre el en Una Secreta Historia de la Conciencia, el nombre de Gebser suena algo conocido en lectores promedio. Esto no es sorprendente. Gebser sale de la tradición intelectual de Europa Central, la corriente del pensamiento occidental que produjo tan importantes pero difíciles filósofos como Georg Friedrich Hegel, Martin Heidegger y Jurgen Haberlas- todos pensadores intensamente estimulantes, pero no fáciles de leer. También la prematura muerte de Gebser apenas a los 68 años, significó que, su influencia fue limitada a su círculo inmediato. Si algunos pocos lectores de este articulo se inspiran con el para abordar a Gebser por sí mismos, considerara cumplido el propósito de este.

Aquellos lectores inspirados ciertamente se enfrentarán a un desafío exigente. La Obra Maestra de Gebser, El Origen Siempre Presente (publicado en Alemania en 1949 pero solo traducida al inglés en 1984) es una exploración inmensa de seiscientas páginas en torno a la revelación –una “inspiración relámpago” como el la llamó – que llegó a Gebser en España en 1931.

La intuición de que una nueva clase de conciencia estaba empezando a emerger en el Oeste, vino a Gebser a través de su estudio de la poesía, particularmente la del poeta austriaco Rainer Maria Rilke. A medida que Gebser la desentrañaba, el pronto vio que esta nueva conciencia se podía también encontrar en desarrollos científicos. De hecho, mientras él más pensaba sobre ella, Gebser descubría signos de esta nueva conciencia en prácticamente todos los aspectos de la cultura occidental.

Durante los 18 años siguientes, reunió y organizó sus pensamientos en lo que el denominó una inminente “mutación” en la conciencia, cuya manifestación mas inmediata era lo que llamó el fracaso de la “estructura mental- racional” de la conciencia, el paradigma reductor racional científico imperante que ha influenciado a Occidente durante los últimos siglos. En 1949, cuando la primera parte de El Origen Siempre Presente apareció- prontamente seguida por la segunda- Gebser había reunido los argumentos más convincentes de que sin duda, un cambio en la conciencia occidental estaba ocurriendo, y que sus consecuencias serían sentidas por la gente de su generación como por las futuras. En otras palabras, nosotros.

Gebser nació en Posen, en lo que fue Prusia, en un año particularmente crucial. En 1905, Albert Einstein formuló su especial teoría de la relatividad, y fue la obra de Einstein, junto con la de otros pensadores y escritores, las que proporcionaron a Gebser evidencia poderosa para el peculiar cambio en nuestro “sentido del tiempo” que caracteriza la “nueva estructura de conciencia”, que el veía emergiendo. Unos pocos años antes en 1900, Sigmund Freud publicó su innovador trabajo. La Interpretación de los Sueños. Otros desarrollos seminales ocurrieron alrededor del mismo tiempo. El Físico Max Planck completó su teoría del Quantum, lo que llevó al derrocamiento de la física clásica, y el filósofo Edmund Husserl estableció los cimientos de la fenomenología, la rigurosa investigación de la conciencia que llevaría al existencialismo. Para un pensador cuyo trabajo se enfocaría en los repentinos cambios en la historia de la conciencia, Gebser ciertamente eligió un año prometedor para nacer.

Para cuando el tenia diez años, irrumpía en toda Europa la Primera Guerra Mundial, y la infancia de Gebser estuvo llena de caos y ruptura. Poco antes él había tenido una experiencia que le ayudó a lidiar con un mundo lanzado a la confusión. Estando en la preparatoria, Gebser saltó de un trampolín alto a una piscina profunda. El sintió que el salto a la piscina era también el salto a lo desconocido, y fue ahí donde perdió su “miedo a enfrentar la incertidumbre”. “Un sentido de confianza comenzó a madurar dentro de mi”, escribió, “una confianza en las fuentes de nuestra fortaleza y ser y en su accesibilidad inmediata”i. Gebser bautizó esta confianza Urvertrauen, “confianza primal”, un cambio de la Urangst, o “temor primal” que caracteriza mucha de nuestra experiencia de vida.

La “confianza primordial” de Gebser le ayudó a negociar muchos saltos a lo desconocido. Uno ocurrió cuando el abandonó un puesto de aprendiz en un banco por una incierta carrera en literatura. En sus veintes, Gebser comenzó una publicación literaria y una compañía editorial con un amigo. Muchos de sus primeros poemas fueron publicados entonces, y a lo largo de su vida Gebser continuó escribiendo poesía, encontrando en el lenguaje una vía para los misterios de la conciencia; fue también alrededor de ese tiempo que descubrió a Rilke.

El colapso de la República de Weimar devastó a la familia de Gebser y proporcionó otra confrontación con la incertidumbre; ellos perdieron sus ahorros y se fueron a la ruina, y Gebser mismo sintió de primera mano el efecto del poder creciente del Nacional Socialismo de Hitler. Fue la visión de Rilke de un estado del ser en el cual uno puede afirmar todo- el “elogiar a pesar de” plasmado en el Ángel de las Elegías de Diuno- eso ayudó a Gebser en este período y desvanecieron los pensamientos suicidas que lo oprimían. Sin embargo para 1929, la campaña de violencia política desatada por las Camisas Pardas de Hitler convenció a Gebser que era el momento de dar otro salto.

En los años siguientes, Gebser vivió una suerte de “exilio interno” en Europa, moviéndose desde Italia de vuelta a Alemania, luego a París, y luego al sur de Francia y finalmente se estableció en España en 1931. Fue allí donde ocurrió su intuición original de “las estructuras de conciencia”, sin embargo España también fue un cielo temporal. Eran los años cuando los fascistas del generalísimo Franco derrocaron el gobierno socialista legítimo y en 1936, Gebser estuvo a punto de ser asesinado cuando dejó España por Francia horas antes que su departamento en Madrid fuera bombardeado. Aún así, fue casi ejecutado en la frontera. Ya en París se movió entre la elite artística, hizo amistad con muchos de ellos, incluyendo a Pablo Picasso. Pero París tampoco fue su hogar. En Agosto de 1939, Gebser cruzó de Francia a Suiza dos horas antes que cerraran las fronteras; no mucho después, los Nazis marchaban bajo el Arco de Triunfo.

Como fue para tantos, Suiza brindó refugio seguro a Gebser, aquí se estableció y elaboró la mayor parte de su obra. Los siguientes 33 años, Gebser consagró su vida a develar sus ideas sobre los cambios que estaban ocurriendo en la conciencia occidental, dando conferencias, entre otros lugares, en el Instituto de Psicología Aplicada en Zurich. Aquí fue donde conoció y se hizo amigo del Psicólogo C.G. Jung, su obra y la de Gebser tiene mucho en común; esto llevó a Gebser a dar conferencias en el Instituto C.G. Jung y también a convertirse en un colaborador familiar de la Conferencia Anual de Eranos llevada acabo en Ascona, Suiza, donde su nombre se asociaba con el de pensadores como Mircea Eliade, Gershom Scholem, Erich Neumann, Henry Corbin y el mismo Jung, quien presidía los encuentros.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Gebser viajó, visitando India y el Cercano Oriente, como también América del Norte y del Sur. A pesar que la mayor parte de la obra de Gebser esta enfocada mayormente en la expresión cultural y colectiva de la actual “mutación” en la conciencia, en Sarnath, India tuvo una experiencia mística que lo conmovió profundamente. Su “experiencia satori”, como el la denominó, fue tan profunda que fue reacio a hablar sobre ella y la mantuvo en secreto hasta 1971, cuando la reveló a su biógrafo e interprete, Georg Feuerstein. Gebser le escribió que había sido una “transfiguración e irradiación de una indescriptible ‘Luz’, sobrenatural, transparente. Era “una claridad espiritual un júbilo silencioso, una noción de invulnerabilidad, una confianza primordial”, conectando esta nueva afirmación de su vida con la primera, el salto juvenil a lo desconocido. Después de eso, el sintió un “reordenamiento interno”. “Desde Sarnath, todo esta en su justo lugar ”ii.

Como en su experiencia temprana, la revelación de Sarnath ayudó a Gebser a lidiar con su salud enferma, una exigente carga de trabajo y la sensación de que Occidente se había movido nuevamente a un período peligroso de incertidumbre. La Guerra Fría se estaba incubando, y Gebser estaba convencido que “la crisis que estamos experimentando hoy en día….. no es solo una crisis Europea”. Era “una crisis del mundo de la humanidad como las que habían ocurrido anteriormente solo durante coyunturas cruciales.”iii3 En 1966 la salud de Gebser colapsó; el asma que lo había aquejado a lo largo de su vida, empeoró, lo que lo obligó a restringir sus viajes y abandonar nuevos proyectos. Nunca se recupero de una operación por un mal estomacal, pero continuó escribiendo y estaba conciente del nuevo interés en la conciencia y la espiritualidad que había emergido en la “década mística” de los sesentas y principios de los setentas.

Dirigiéndose a una generación mas joven de lectores ávidos por aprender mas sobre las diferentes formas de conciencia y familiarizados con el trabajo de Sri Aurobindo y Teilhard de Chardin (otros dos pensadores preocupados de la evolución de la conciencia) en un prológo a una nueva edición de El Origen Siempre Presente, Gebser escribió que “el tema principal del libro procede de la alterada relación del hombre con el tiempo, es la nueva conciencia, y para esto aquellos de la generación mas joven están mas intensamente sintonizados“. Para cuando Gebser escribió esto, en 1973 las ideas sobre una nueva conciencia se habían esparcido por todo la contracultura y el intento de lanzar un nuevo paradigma- conocido indistintamente como la Era del Acuario, la Nueva Era, la Conspiración de Acuario y otros títulos- se había arraigado. Gebser murió el mismo año, convencido que un nuevo tipo de conciencia estaba naciendo. Seria un trabajo difícil, y sin embargo no habían garantías que no fuera a abortar.

¿Cual es la nueva conciencia que Gebser veía emergiendo? Aquí es imposible dar mas que una mera indicación de lo que él describió con detalles meticulosos y fascinantes en su libro El Origen Siempre Presente, y los lectores que deseen una buena introducción a su trabajo deberían encontrar una copia de la excelente obra de Georg Feuerstein Estructuras de la conciencia (integral publications 1987) o mi propia obra Una Historia Secreta de Conciencia. Gebser creía que la conciencia se había movido a través de cuatro “estructuras” previas, cada una logrando una separación mayor respecto de una fuente atemporal, inmaterial, espiritual que se puede denominar “origen”. Este no es un comienzo simple, temporal, pero un “presente” eterno una “realidad siempre presente” eso es por naturaleza “divino y espiritual”, “antes de todos los tiempos” y “la totalidad del comienzo mismo.“iv.

Para los lectores que ya se rascan la cabeza, yo debería indicar que una de las dificultades en leer a Gebser es que él inevitablemente usa un lenguaje basado en nuestra estructura de conciencia presente para hablar sobre tipos de conciencia que la preceden o trascienden. Con esto en mente, una comparación del “origen” de Gebser con el “orden implicado” del físico David Bohm puede ser útil. El “orden implicado” de Bohm es también una unidad atemporal de la cual emerge nuestro universo presente de tiempo espacio, y el proceso de esta aparición es como la de esas pelotitas de papel japonesas, que cuando se tiran al agua, se abren en diferentes formas. Para Gebser “pelotita” – “origen”- contiene en sí misma, en una forma de “latencia”, las estructuras de conciencia futuras que serán desplegadas en el tiempo. “Latencia” es una idea central en Gebser, plasmando la “presencia demostrable del futuro”.

La primera estructura de conciencia que se revela es la arcaica. En esencia no es apreciablemente diferente del origen, como dice Gebser, es “cero-dimensional” siendo un poco mas que la primera leve onda de diferencia entre el origen y su evolución latente. Aquí la conciencia es idéntica con el mundo; es un estado de “completa no diferenciación entre el hombre y el universo.” De aquí, la estructura mágica aparece. Esta no difiere mucho de la arcaica, pero la separación desde el origen ha aumentado. Mientras en la estructura arcaica hay identificación entre la conciencia y el mundo, en la estructura mágica hay unidad entre ellos. En esta etapa nuestros ancestros vivían en una clase de conciencia grupal o tribal, la que estaba fuertemente ligada a la naturaleza. Gebser habla de un “entramado vegetativo de todas las cosas vivientes” durante esta etapa, y él vincula la noción de Jung de “sincronicidad”- “coincidencia significativa”- y los efectos, acertadamente de “mágica” a esta estructura. Gebser deja en claro que todas las estructuras de conciencia previas están aun presentes en la conciencia de hoy, y que la estructura mágica esta en funcionamiento en todas las experiencias de “conciencia grupal.”. Tristemente, para Gebser, la expresión más inmediata de conciencia grupal fueron las razzias Nazis que lo llevaron a salir de Alemania, y hoy en día mucha gente que cree que están entrando a estados de conciencia mas alto al retroceder a un modo “tribal” en realidad están simplemente hundiéndose en una aceptación carente de sentido critico de la estructura mágica.

De la estructura mágica surge la mítica. Aquí la conciencia logra una diferenciación mayor; se caracteriza por la polaridad. Aquí por primera vez aparece el yin y el yan, el cielo y la tierra, macho y hembra, espacio y tiempo, y otras oposiciones binarias que constituyen nuestra experiencia. Aquí el “alma”- un interior, “espacio interior” en contraste con uno espacio exterior- aparece. Gebser asocia esta estructura con el mito griego de Narciso, el joven que se enamora de su propio reflejo. En esta estructura el alma primero se ve reflejada así misma en el mundo exterior, y aquí el modo dominante de experiencia es el “sentir”, que es expresado a través de antiguos mitos. El pensamiento, como lo entendemos, aún no aparece.

Esto ocurre en la estructura “racional mental”, la próxima en llegar. Sin duda, los lectores se preguntaran exactamente cuando estas diferentes “estructuras” aparecieron. La verdad es que Gebser es poco claro acerca de las fechas. Para la primera aparición de la estructura racional mental él sugiere 1225AC; las estructuras anteriores, la arcaica y la mágica, datan de mucho antes, desde los comienzos distantes del pre-Homo sapiens, y la mítica cuando las primeras civilizaciones emergieron después de la era del hielo. Mientras que todas las estructuras de conciencia previas siguen activas, aunque obscuras, en nuestra conciencia presente, la estructura racional mental es aquella con la cual estamos más familiarizados, dado que es la nuestra propia. En esta estructura, el pensamiento como lo entendemos comienza. Aquí la separación y diferenciación del origen es completa. La conciencia – el ego- esta solo, y esto se evidencia en el aumento de la violencia y la perdida de la comunidad. Aquí llega la noción de tiempo en un sentido lineal. Para la arcaica y la mítica no hay tiempo como lo conocemos, solo una clase de un “ahora” intermitente con largos períodos de inconciencia entremedio. Para la mítica, hay un tiempo cíclico que asociamos con la eterna vuelta de las estaciones, y el perpetuo circular de las estrellas. Con la estructura racional mental aparece el tiempo como una “línea recta”, y con ella una profunda conciencia de la muerte. De más esta decir, que la ciencia con todos sus logros y problemas surge de la estructura racional mental y su habilidad para reducir tu atención y enfocarse en los detalles de la experiencia en vez de participar en el todo- como las estructuras arcaica, mágica y mítica lo hacen hasta cierto punto.

Gebser sostiene que antes de la aparición de la nueva estructura, la estructura previa entra en un modo “deficiente” caracterizado por su colapso; lo que antes había sido un “merito” y una ventaja ahora se convierte en un “déficit” y una desventaja. Gebser creía que la estructura racional mental entró en su modo “deficiente” en 1336 DC, con el surgimiento de la perspectiva y el cambio desde la visión “bidimensional” del mundo común en la Edad Media (piense en un tapiz) a una aguda conciencia de la distancia y espacio plasmada en las pinturas de los comienzos del Renacimiento (piense en pinturas de paisajes). Él cree que aquí la conciencia logra su completa “liberación ” del origen.

El modo “deficiente” de la estructura racional mental logró su más radical extremo en el siglo 19 con el triunfo del paradigma reduccionista-racional mencionado anteriormente, y Gebser creía que a lo largo del siglo 20 este estaba en un proceso de deconstrucción de sí mismo. La evidencia más clara para esto, que Gebser sostiene- a parte de todos los problemas globales que tenemos- fue un profundo cambio en nuestro sentido del tiempo. Como antes se mencionara, el indica la relatividad de Einstein como un ejemplo, pero hay muchos mas. En un nivel mas mundano, yo puedo ofrecer un ejemplo desconocido para Gebser, en donde el tiempo como lo conocíamos anteriormente ha sido abolido. Cualquiera que usa TiVo o escucha podcasts ya no asocia la idea que cierto programa de televisión o radio esta siendo transmitido a cierta hora. Toda la experiencia de Internet, de hecho ha alterado nuestra forma de apreciar ambos el tiempo y el espacio. Hay un flujo constante de información, y hoy en día la gente se “conecta” a grandes distancias instantáneamente; muchos de nosotros tenemos mas “contacto” con gente al otro lado del planeta que lo que lo hacemos con nuestros vecinos. En una apreciación menos inocua, las muchas crisis que nos están afectando hoy en día- ecológica, social, económica, política- pueden todas ser vestigios de los efectos de la entrada al modo deficiente de la estructura racional mental de la conciencia.

Gebser creía que este fracaso, era una especie de despeje, para hacer espacio para la llegada de la nueva estructura de conciencia la “integral. Como lo sugiere su nombre, en esta nueva estructura, todas las otras cuatro estructuras previas están todas integradas. La estructura integral se caracteriza por lo que Gebser denomina una visión aperspectival, que trasciende a la “perspectival” de la misma forma que ésta trasciende la “pre-perspectival.

En la estructura integral, el origen se hace perceptible, la espiritual se “concretiza” y la “luz no creada” se manifiesta. La revelación de Sarnath de Gebser, en la cual el experimenta satori (entendimiento espiritual), es un ejemplo de lo que el quiere decir con estructura integral de conciencia. Como con todos los cambios de una estructura a otra, la transición no esta garantizada y la experiencia, ambas individual y colectiva es traumática. Los recientes desarrollos de la economía mundial, producto de la miope codicia por ganancia inmediata asociada con el modo deficiente mental racional, solo hubiera convencido a Gebser que él tenía la razón.

Este corto resumen está a años luz de hacerle justicia a las ideas de Gebser, y yo solo puedo esperar que motive algunos lectores a buscarlo ellos mismos. Él es difícil, pero todo lo de valor lo es. En mi opinión, la obra El Origen Siempre Presente presenta parte de la evidencia más convincente de que en la actualidad, el Occidente- de hecho el planeta entero- esta enfrentando un peligroso salto a lo desconocido. También sugiere formas con las cuales podemos hacer ese salto, como lo hizo Gebser, con una confianza primigenia.

i Citado en Gary Lachman Una Historia Secreta de la Conciencia (Lindisfarne: Great Barrington, MA 2003) p.223.
ii Ibid. Pp.229-30
iii Ibid. Pp. 230.
iv Ibid. Pp. 236

Aca pueden leer más detalles de cada una de las estructuras de conciencia según Jean Gebser:

Fuente: Revista EnlightenNetx y su versión en español: Mundo Next.

Jean Gebser: Evolución hacia la estructura integral de conciencia

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La semana pasada comencé a publicar varias entradas acerca de la teoría de la evolución de las estructuras de conciencia según las ideas del ya fallecido antropólogo cultural Jean Gebser. En tal sentido realicé una descripción más o menos detallada (aunque no tanto como lo hace Gebser en su libro) de las estructuras de conciencia:

Hoy culmino (en parte) esta serie presentando la estructura de conciencia que Jean Gebser intuyó como la que comenzó a emerger durante el siglo pasado y que, cómo intenté justificarlo en mi libro La Red y el futuro de las organizaciones, está hoy manifestándose cabal.

Es más o menos evidente, que la alternativa al pensamiento enajenadamente racional no es la irracionalidad, sino una conciencia de carácter integral a-racional. Se podría decir que la estructura integral de conciencia, surge a partir de la primera mitad del siglo pasado, aproximadamente en los años ‘20, se consolida a partir de la década del ’60 y, se hace incuestionable con el surgimiento de la sociedad de la información.

Recordemos que las estructuras emergentes, determinan el patrón dominante con que se interpreta la realidad, sin embargo, cada una contiene, como si fueran capas sucesivas a sus predecesoras. A lo largo de la evolución social, cada sucesiva estructura, resulta ser más compleja que las precedentes puesto que evolución, y por consiguiente, desarrollo son operaciones abarcativas .

Las características más relevantes de la estructura integral de conciencia son:

  • Se siguen distinguiendo las diferencias que dan singularidad a cada una de las partes que comprende la realidad, pero dejan de verse como fragmentos aislados; se comprende que las fronteras entre ellas, también tienen la facultad de unirse. Se es conciente de que cada parte es complementaria entre sí y necesaria en su individualidad. Encontrar aquello, a través de lo cual uno queda re-ligado con lo otro, significa experimentar una sensación de comunión con lo que podemos denominar como “Totalidad”. “No sólo la parte está en el todo, sino también el todo en tanto todo está dentro de la parte” (como decía Morín).
  • Se trascienden las limitaciones de la tri-dimensionalidad y se incorpora al tiempo, como una dimensión cualitativa en el espacio de la conciencia. En todas las ramas del arte contemporáneo, pero más significativamente en las pinturas del movimiento surrealista, el cubismo, el dadaísmo, el expresionismo abstracto, el pop-art y el neo-expresionismo, se captura esta naturaleza multi-espacial y multi-temporal de la realidad, que también se puede percibir como experiencia individual. Películas como Matrix, Memento, Antes de la lluvia, Solaris, Ciudad de Ángeles, Magnolia, Efecto Mariposa, El ladrón de orquídeas, Amores Perros, El resplandor de una mente sin recuerdos, Babel, Inception y tantas otras, rescatan esta condición. Una virtud de este tipo de película es que se prestan a lecturas de varios niveles.

  • Este estadio profundiza la necesidad de búsqueda, hacia la introspección del ser oculto en cada uno. Así los individuos se adueñan de sus mentes, como también de sus cuerpos. Ambos, unidos en la práctica de la experiencia integrativa generan conductas cada vez más saludables y armónicas. Se unen e integran aspectos instintivos, intuitivos, emocionales, y rituales característicos de las estructuras pre-racionales, junto con la voluntad que emana de la razón conciente, cuya presencia perdura y es innegable.
  • Cuando se comparte, este tipo de experiencias tan personales, permiten la armonización de lo interno con lo externo, dando lugar a un estado virtuoso de cooperación mutua entre las personas y, entre éstas y el medio ambiente. Se comprende no sólo que cada uno depende del otro, sino que cada uno es el otro en un sentido más profundo y trascendente de captar la realidad.
  • El Conocimiento se supone arracional, pues no está dominado por la razón y deja mezclar los sentimientos, las intuiciones y los instintos con el pensamiento lógico, en un proceso que trasciende lo conceptual sin eludir lo racional.
  • El Conocimiento es aperspectivo, pues se mira al mundo, no desde un punto de vista o perspectiva singular o individual, sino sintiéndose como parte del mismo en toda su complejidad. La visión aperspectiva intenta agregar (en lo posible) todas las perspectivas sin privilegiar ninguna en un intento por aprehender lo integral que yace en la totalidad. Así, la percepción se libera de categorías estáticas, permitiendo que el cambio se acepte como un estado permanente de existencia. Como en un tapiz de naturaleza holográfica, se posibilita captar contextos desplegados en contextos desplegados dentro de más contextos.
  • Tiene lugar el reconocimiento de las totalidades más allá de las partes. La visión de la totalidad se transforma en un enfoque, una actitud hacia el todo libre, en cierta forma, de objetivación. Logramos integrarnos con todo lo circundante y, por breves instantes, se diluye la sensación de separación entre uno y la otredad. La reiteración de este tipo de experiencias, produce una profunda transformación en las personas.
  • Se supera el dualismo sujeto-objeto manifestado en el estadio racional. Al reconciliarse falsos opuestos, se crean compromisos, más que oposiciones entre las partes; el “linking” en lugar del “ranking”. Se descubre y asimila que el verdadero poder es fruto de la complementariedad entre las partes y no del enfrentamiento entre ellas. El proceso que predomina es la verificación, a diferencia de la descripción.
  • Se incrementa el acceso a la información y con ello, se despierta la creatividad dormida por la masificación racionalista. La información se transforma en conocimiento y este en sabiduría. La sabiduría, a diferencia del conocimiento, incorpora una dimensión experiencial (el saber, como el sabor de la experiencia vivida).
  • Así como la filosofía reemplazó, en cierto sentido, al mito, ésta debería ser complementada por lo que Gebser llamo eteología (palabra tomada del griego “eteos” que significa lo real o verdadero). Gebser utiliza esta palabra, al comparar la experiencia mística o meditativa, libre de la discriminación egoica, con la dialéctica filosofica. Como lo afirma Gebser, la eteología es una aproximación a la realidad de espectro liberador.
  • Se acepta con plena sineridad que puede haber muchas respuestas a una misma pregunta, y que cada individuo tiene el potencial de descubrir las propias. La VERDAD no es más que un punto de vista. La realidad no es esta u otra perspectiva sino todas ellas. Por ello, la percepción integral es a-perspectival.
  • Así, declina la tensión entre el “yo” y lo otro. La tolerancia y la cooperación, emergen como actitudes naturales y mutuamente saludables. La competencia es la acción, que se produce cuando el horizonte temporal de percepción está limitado por la ganancia inmediata, a diferencia de la cooperación que es una actitud natural, cuando la perspectiva va más allá del tiempo inmediato.
  • Un ego “fuerte” ofrece un claro sentido de quien se es y qué rol se cumple en el mundo. Eso es bueno, pero se paga, para ello, el costo de tener una visión limitada de la realidad y se suprime mucho del potencial latente de lo que se puede llegar a ser. Si se quiere vivir ese potencial a pleno, debemos admitir otras partes de nuestra personalidad. Carl Gustav Jung, amigo y admirador de Jean Gebser, llamó a esto, el proceso de individuación.
  • Las interconexiones, relaciones, los flujos y procesos son percibidos como un orden emergente, superior en cualidad organizativa a las estructuras materiales y rígidas. Al incorporarse la dimensión cualitativa en la percepción del tiempo, se comprende a las estructuras como constructos impermanentes y, por lo tanto, no pueden ser el fundamento de las explicaciones, tanto en el ámbito material como psico-social. Las relaciones entre las cosas, se hacen más importantes que las propias cosas. La tendencia creciente es a dejar fluir, más que a acumular.
  • Se asimila una desenvoltura capaz de tratar con las fuerzas del amor, las que surgen de las profundidades de nuestro inconsciente vinculado con el espíritu. Se entiende que el amor es una verdadera energía espiritual. “Amar al prójimo como a sí” no es más que una respuesta basada, en la profunda comprensión y penetración en la realidad de todo lo que esta naciendo, creciendo, desarrollándose, desplegándose, cambiando y muriendo; en los demás, en uno mismo, en el todo.

Al igual que el pensamiento posmoderno, que tiene como base la aceptación de la multi-perspectividad, se descarta la idea de que la realidad es única, inmutable y cognoscible por medio de la razón. Lejos de ser objetivo, el ser humano se transfigura, simultáneamente en observador y participante del mundo que lo rodea. Sin embargo, la descripción de Gebser difiere de la posmodernidad, en tanto que rechaza el escepticismo radical que lo define, su carácter definitivamente auto-centrado y el consecuente hedonismo que lo caracteriza. El movimiento posmoderno no es el emergente, de esta nueva conciencia, sino otro indicio más de la ruptura del orden racionalista.

El racionalismo en tanto enajenado, acaba por alienarse con el conocimiento puramente instrumental y así como con el progreso, la riqueza, el poder y la codicia; la espiritualidad representa el contrapunto, pues se centra en el ideal de humanidad que busca la justicia, la plenitud, la alegría vital, la compasión y el amor. No podemos prescindir de la razón. Pero tampoco desconocer nuestros impulsos espirituales. Dado el carácter armonizador, esta estructura de conciencia no rechaza el pensamiento mítico, sino que lo acepta y consciente.

Percibimos al mundo en nuestra escala vital, como siguiendo ciertas reglas más o menos estables; pero, si vamos más allá en lo macro y lo micro, el espacio se curva, las fronteras entre el pasado y el futuro se desvanecen, la densidad de la materia sea diluye, se crean partículas por doquier, las dimensiones se multiplican, y así siguiendo. La realidad que observamos cotidianamente, es una pseudo-realidad.

Los principales avances en la física del siglo pasado: la teoría de la relatividad, la física cuántica con el principio de incertidumbre de Heisenberg, y el de complementariedad de Bohr (y sus múltiples interpretaciones), la teoría del caos, la cibernética de segundo orden, los teoremas de Gödel, la teoría de las catástrofes, la termodinámica de las estructuras disipativas, la teoría de la información, los enfoques sistémicos, los sistemas complejos adaptativos, la criticalidad auto-organizada, las redes neuronales en fin, las ciencias de la complejidad, han introducido, en las últimas décadas, una visión que relativiza enormemente los conceptos mecanicistas, objetivos de lo real y son todas teorías que reflejan, la creciente importancia que tienen la contingencia, la incertidumbre, la interacción entre múltiples elementos conectados y a su vez, descontrolados, la indeterminación y la diversidad en los sistemas naturales y sociales.

Este tipo de teorías requieren métodos y formas de pensar, distintos al método científico estándar. Por ejemplo, la contribución más importante de la teoría general de los sistemas, que comenzó desarrollando Ludwig von Bertalanffy es la demostración, de que los sistemas vivos no pueden ser comprendidos sólo desde el análisis. Las propiedades de las partes, de los elementos constitutivos, no tienen propiedades intrínsecas en relación al sistema y, en consecuencia, sólo pueden entenderse desde el contexto del todo.

Fue luego, Heinz von Foerster quien por los año ‘60, consideró, que la ciencia debía ir más allá y afrontar un nuevo desafío epistemológico, en el cual el observador formara parte del sistema que intenta comprender. Las ciencias de la complejidad, se acomodan a la idea de que el conocimiento no implica una correspondencia con la realidad. Glaserfeld utiliza las palabras del inglés “match” (corresponder) y “fit” (encajar), para tratar de explicar las diferencias entre las dos posiciones metodológicas, que definen el racionalismo crítico y el enfoque sistémico.

El realismo racionalista, considera que existe una correspondencia entre el conocimiento y la realidad, mientras el enfoque sistémico, sostiene que el conocimiento supone sólo un encaje con ella. De este modo, diferentes conocimientos, significados, interpretaciones y experiencias pueden encajar en una misma realidad. Así, la función de la razón, es organizar el mundo experiencial del sujeto y no describir una verdad o realidad ontológica objetiva.

Como ya se comentara, cada estructura de conciencia, se caracteriza por dar lugar a una manera particular de experimentar el tiempo. En la estructura mágica, el tiempo se experimenta vagamente, como el propio presente; en la mítica, se percibe la temporalidad cíclica, en la mental se transforma en una abstracción lineal cuantificable y análoga al espacio euclideo unidimensional. En la estructura integral de conciencia, se experimenta al tiempo presente (y al proceso de cambio) como un aspecto casi tangible de la realidad. Muchas tradiciones místicas (especialmente las que llegan de oriente) aseveran que vivir profundamente el “eterno” presente, da lugar a una revolución que transforma la propia experiencia de la vida. Gebser entendió esto, no explorando intelectualmente estas tradiciones místicas, sino a través de su propia penetración en la experiencia; experiencia esta, que no está vedada a nadie, siempre que se tenga la voluntad, la paciencia y la apertura para percibirla.

Organización Económica y Social
Cuando Gebser desarrollo sus teorías, Europa iba en camino hacia las guerras mundiales; el fascismo y el nazismo se propagaban y todo lo que vino después. Gebser se vió confrontado con la contundente evidencia de que la humanidad estaba teniendo una suerte de regresión primitivista. Al interactuar con poetas y artistas de los movimientos vanguardistas, percibió que más allá de esta regresión masificadora, un movimiento de mayor complejidad se estaba gestando en el que las conciencias mágicas y míticas se integraban positivamente con la racionalidad y dando lugar a una forma totalmente nueva de percibir y pensar la realidad.

El paralelismo con la época actual no es banal. Los fundamentalismos y primitivismos de hoy (sobre todo en las élites del “mundo organizado”) nos muestran la semejanza con aquella época. Son cada vez más las personas que, habiendo alcanzado ciertos grados de identidad, pertenencia y lealtad con lo local, buscan la integración, a través de una nueva síntesis. La estructura integral de conciencia, comienza a manifestarse a partir del post-industrialismo, en las postrimerías de la modernidad. Los procesos globales más patentes, proyectan una lógica de dominación, inherente a la estructura racional. En cuanto al futuro, poca esperanza habrá si el mundo sigue controlado por el egocentrismo y sus extensiones materiales y políticas, expresadas en armas, mecanismos represivos, sistemas de control y vigilancia social.

Sólo cuando una visión integral prolifere, primero en las élites de la sociedad y luego alcance a las amplias mayorías, los verdaderos cambios tendrán lugar. Puede ser que transcurrán varias generaciones para que ello suceda, sin embargo, existen indicios cada vez más evidentes para afirmar que ello acontecerá.

La economía se debería organizar entre los límites impuestos por el medio ambiente y la simple satisfacción de las necesidades, surgiendo una ética basada en la sana búsqueda de la autorrealización, dando más valor al desarrollo del propio potencial interior, que a la mera acumulación material exterior; la ética social se organizará, a partir de una justicia cada vez más distributiva; la ética ecológica, hacia la co-herencia entre la sociedad humana y la naturaleza, que en perspectiva conforman un solo sistema.

La teoría económica recuperará su verdadera identidad, sus propósitos fundacionales, al reencontrarse con sus raíces en forma de oikonomía, es decir, el estudio del abastecimiento del oikos, del hogar.

La conciencia global, se complementará con la conciencia nacional, regional, racial y personal. Hace varios años Teilahard de Chardin escribía: “La edad de las naciones ya pasó. Si no queremos morir, es la hora de sacudir los viejos prejuicios y de construir la tierra”. La emergencia de órdenes cada vez más complejos, la auto-organización, la disposición a la interiorización y la convergencia de la vida y la creatividad serán los elementos con que se construirá el mundo.

La modernidad y el racionalismo enajenado, tuvieron la pretensión de crear una realidad unificada, tanto del mundo natural como social. Esto trajo consigo ideologías clasistas, racistas y colonialistas, en sí antropo-centradas. Durante esta nueva era integral, se comienzará a enfatizar cada vez más el pluralismo, la ambivalencia, la tolerancia y la cooperación respecto de las múltiples facetas que constituyen la experiencia humana. Se profundizará la libertad religiosa y sexual responsable. Desde hace ya tiempo, la sociedad civil, representada en el Tercer Sector se fortalece más y más. Los Organismos No Gubernamentales (ONGs), las Fundaciones y Asociaciones sin Fines de Lucro, las Asociaciones Vecinales y la participación del voluntariado en proyectos sociales, adquieren un impulso sin precedentes.

Los mercados atomizados van dejando sitio a las redes y el acceso sustituye cada vez más a la propiedad. La propiedad del capital físico, fue el núcleo básico del modo de vida moderno-industrial, asentado en el estadio mental/racional. Las empresas se hacen cada vez más ingrávidas y evanescentes y son los conceptos, las ideas, las marcas, los diseños, las imágenes y los modos de organización, en oposición a las cosas tangibles, los auténticos portadores de valor de la economía y es la conectividad entre las personas lo que les da sentido y significado cultural.

La propiedad de activos intangibles, se convierte velozmente en la fuerza definitoria de una nueva era de relaciones económicas. Hoy lo estamos viviendo. En forma de patentes, derechos de propiedad intelectual, marcas registradas, nuevas formas de organización y de vínculos interpersonales, las ideas se utilizan cada vez más, para forjar una correspondencia con un nuevo orden de poder económico.
El sentido de identidad de las personas se desliga de la propiedad de las cosas como forma de extensión material del ego y por ello los individuos se “fluidizan” a través de la búsqueda de experiencias de vida. Los miembros de la sociedad se convierten en consumidores de experiencias, lo que genera la búsqueda de autenticidad. Cuando los roles de los Estados, las empresas y la sociedad civil se integren, y gracias al fomento de la responsabilidad social y ambiental conciente, se llegará a lo que puede definirse como un verdadero capitalismo social, cuyo objetivo no sólo será la ganancia, sino el bienestar de la gente y el medio ambiente. Se irá de la competencia a la cooperación, de la beligerancia a la coexistencia pacífica, del egoísmo al mutualismo, de la agresión a la compasión, de la explotación a la empatía, del aislamiento a la conectividad, de la jerarquía a la “heterarquía” .

La estructura integral de conciencia, comenzó a manifestarse en la primera mitad del siglo pasado y sus primeros exponentes fueron muchos filósofos, artistas y científicos. En el arte, por ejemplo en el cubismo, el dadaísmo, el surrealismo, el expresionismo abstracto, el pop-art y el neo-expresionismo; en la ciencia, como vimos, con la superación del paradigma newtoniano-cartesiano, desde el surgimiento de la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica, la termodinámica estadística, la teoría de los sistemas complejos, la teoría del caos y la ecología.

Este necesario paradigma de pensamiento comienza a derramarse capilarmente en la sociedad. Aunque muchos son los factores que están contribuyendo a impulsar esta mutación, es probable que ninguno sea tan trascendente, como el que representa la transición de la imprenta al uso de la computadora personal, los teléfonos celulares de última generación y las tabletas electrónicas, y de la convergencia entre ésta y las redes de comunicación. Personalmente me animo a confesar que de promover la estructura integral de conciencia trata, prácticamente todo el contenido de este blog, contenido este que espero pueda ser aprovechado por todos y que contribuya a brindar claridad para delinear el nuevo mapa de la realidad que hoy nos toca vivir.

Fuente: La Red y el futuro de las organizaciones. Más conectados … ¿Más integrados?

Jean Gebser: La estructura mítica de conciencia

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Ayer presenté la estructura mágica de conciencia tal como la resumí de las ideas de Jean Gebser. Continuando con la secuencia me toca hoy presentar y describir la estructura mítica de conciencia. La palabra mito, proviene tanto de la raíz sanscrita mu o mutus (silencio) y mythos, mythonami: hablar (mouth). Esta polaridad etimológica, sostiene una tensión entre el silencio y su opuesto, el propio hablar que, en este caso, representaría la manifestación exterior del discurso asociativo de la mente.

La estructura mítica de conciencia, comienza a manifestarse a partir de las primeras sociedades primitivas, desde la era de piedra hasta las consideradas como la “cuna de la civilización” en Persia, Turquía, Egipto, y los pueblos del mediterráneo, incluyendo a los griegos, las culturas shamánicas americanas y asiáticas. Las características principales de esta estructura de conciencia son:

  • En este estadío, el conocimiento se sintetiza en símbolos. Aparecen las religiones shamánicas y politeístas cuyos sistemas de creencias se basan en la mitología y sus complejidades.
  • La riqueza de los misterios, dioses y símbolos religiosos separan aún más a los seres humanos de su naturaleza original, la que se manifestaba en la estructura arcaica de conciencia.
  • Comienza a experimentarse el tiempo, pero como una abstracción. Gebser utiliza el término “temporicidad” a esa sensación de estar en cierto tiempo. Hay una noción rítmica y circular del tiempo, dada por los tiempos biológicos de la siembra y la cosecha, pero a la vez, se percibe su profundidad oceánica sin dirección, ni orientación. Se manifiesta una sensación de nostalgia, conectada con la percepción del tiempo. Así, los griegos diferencian la percepción del tiempo en el Cronos y el Kairos.
  • Lo femenino es característico de esta estructura de conciencia con manifestaciones sociales como el matriarcado. Hay múltiples evidencias de esta característica, particularmente en muchas expresiones que toman a la mujer como modelo de representación artística. Así mismo, las mujeres cumplían las funciones de oráculos (por ejemplo en Delfos y Dodoma – Grecia – y Cumae en Sicilia) como sibilas, pitias o pitonizas, entrando en trance, mediante el uso de sustancias, y revelar “información” acerca del pasado, presente y futuro.
  • La imaginería establece jerarquías y diferencias entre la “madre naturaleza”, como lo superior y los dioses, como la “interfase” de esta, con lo humano.
  • Así como la etapa mágica es la más emocional, la etapa mítica es la más imaginativa. La sociedad y la naturaleza, comienzan a ser concientemente explorados a través de la imaginería. En lugar de verse a la naturaleza como dotada de magia, sin orientación ni orden, se la intuye animada por seres extraordinarios e intencionales, que poseen tanto características femeninas como masculinas.
  • La religión e imaginería, determinan una interacción entre la memoria y los sentimientos. La sabiduría se institucionaliza a través de predicadores, profetas, brujos y sanadores.
  • Comienzan a entenderse las relaciones entre el amor, el sexo y la reproducción. Los sentimientos y emociones se codifican en forma de dioses, héroes y son representados en los mitos.
  • El hombre ya se reconoce a sí mismo en oposición a lo otro. Aparece entonces una tensión entre la voz interna y el comando social, contribuyendo aún más a la cristalización del ego y la formación definitiva de la personalidad individual.
  • La comunicación es verbal y la voz el sentido dominante. Sin embargo, aparece el lenguaje escrito y con él, las primeras manifestaciones de una cultura discursiva y la comunicación conceptual, puesta de manifiesto en los primeros poetas clásicos. Con la escritura se profundiza la sensación de separación esencial, ya que el discurso escrito contribuye a separar al autor del lector. El proceso de poner por escrito una lengua hablada, es regido por reglas ideadas concientemente y carentes de la espontaneidad inherente en la oralidad.
  • Así como la música es la más pura expresión de la estructura mágica, durante esta etapa, la poesía es la principal representación externa de los estados internos de la mente.

Organización Económica y Social que se correspondería con la estructura mítica de conciencia

La sociedad se empieza a basar en la agricultura y ganadería, la cual demanda una mayor interacción con herramientas tecnológicas (instrumentos de labranzas, arados, sistemas de transporte, acueductos, etc.). Se consolida el uso del lenguaje escrito y surgen las primeras tecnologías de documentación. Al desarrollarse y extenderse el lenguaje escrito, las culturas primitivas logran mayor estabilidad, ya que los intercambios de mensajes no requieren la presencia simultánea de los interlocutores. La comunicación se libera entonces, de las limitaciones del tiempo y espacio y con ello, se crean medios de cambio alternativos al trueque. Aparece así el dinero y, luego, el crédito lo que facilita el surgimiento de los mercados locales, de manera que, surge un nuevo concepto, el de la riqueza y su consiguiente acumulación. Se institucionalizan las comunidades sedentarias en las que se domestican los animales, aparece la esclavitud, la formación de clases sociales, la autoridad central y las leyes.

En las elites, se consolida una alianza entre la religión, ya institucionalizada y el poder material. La economía agraria, facilita el dominio de los recursos materiales orgánicos: la confección de ropa, botes, chozas y ornamentos. Comienzan a manifestarse las diferencias sociales y se extiende la división del trabajo; sin embargo, son las tareas a realizar y no el tiempo cronológico las que determinan los ritmos de actividad. El trabajo se orienta a metas, las que se realizan de acuerdo con las inclinaciones y ritmos individuales; ello no implica que éstas no demanden esfuerzo y rudeza. La dinámica social queda sometida al imperio de los ciclos biológicos naturales, de los períodos de siembra y cosecha. La realización de rituales y fiestas conforman la principal diversión, a la vez que se consolidan reglas sociales implícitas y explícitas, muchas de las cuales comienzan a institucionalizarse. La importancia del conocimiento oficial determinado por la autoridad desfavorece el debate y la curiosidad personal. Si bien se fomenta la sabiduría y las artes, progresivamente se circunscriben a la élite dominante.

Los mecanismos de resolución de conflictos, se basan en la mediación de terceras partes; se empiezan a organizar los ejércitos y estados. Persiste la permisividad en el sexo; la homosexualidad, la poligamia y la androgamia tienden a ser aceptados. Progresivamente, se incrementa la tendencia a la soledad y el aislamiento de los miembros de los clanes en familias nucleares.

Fuente: La Red y el futuro de las organizaciones. Más conectados … ¿Más integrados?

Jean Gebser: La estructura mágica de conciencia

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Ayer comencé a describir las categorías en que Jean Gebser concibió la evolución de la conciencia humana. Presenté la estructura arcaica. Hoy continuaré con la descripción de la siguiente de la estructura, la mágica. Si vale apuntar un inicio, esta estructura comienza a manifestarse a partir del hombre de Cromagnon. La palabra mágico, viene de la raíz indo-germánica mag, que significa “hacer fuerza” y es la misma raíz de las palabras make, máquina, mecanismo .

Las principales características de la estructura mágica de conciencia son:

  • Comienza a tener lugar, aunque en forma muy rudimientaria, la separación psicológica del ego o el “yo”, y la formación muy incipiente de la personalidad. Resulta elocuente que esta palabra proviene del griego “persona” cuyo significado era la máscara que los actores utilizaban en las obras de teatro clásico. Los seres empiezan a analizar la vida interna y externa y, por eso, tiene lugar una suerte de separación entre ambos. El surgimiento de ese rudimentario sentido de identidad genera la conducta deliberada. Sin embargo, no hay sentido de individualidad excepto como miembro del clan. Se podría resumir esto con la frase: Pertenezco, luego existo.
  • Se desarrolla el subconsciente y aparece la memoria interna. El conocimiento intuitivo y empírico se empieza a atesorar en el subconsciente.
  • La conceptualización del espacio y el tiempo es todavía muy débil / “amorfa”.
  • La relación con la naturaleza se manifiesta en una reacción “mágica” ante ella. Todavía no hay una separación conceptual plena entre el individuo y la naturaleza. No hay noción de la lógica causa-efecto y, por eso, todo esta conectado con todo.
  • Así, se percibe a la naturaleza como dotada de poderes mágicos, sin una organización conceptual clara. El animismo es característico de esta estructura de conciencia.
  • Los sentimientos comienzan a conceptualizarse, sin embargo, esta es la etapa más emocional y vital.
  • Acontece el hacer sin saber. La vitalidad es el motor del comportamiento, por encima de los aspectos psicológicos y mentales.
  • Tienen lugar las primeras relaciones entre los eventos y el entorno social y físico, es decir, la relación entre las fuerzas externas con la vida interior.
  • El lenguaje hablado es producto de esta etapa. El oido es el sentido dominante en esta estructura de conciencia. La música y su habilidad de transportarnos hipnóticamente a la profundidad del instante, es producto de este estadío. El sonido tiene un carácter fugaz y, a diferencia de la vista, el oído une y cohesiona, pues es un sentido omnidireccional no local, cuyo ideal es la armonía contextual.
  • Cazar y recolectar son actividades diurnas, pero alrededor del fuego nocturno, se desarrolla la comunión individual y grupal. El silencio interior de esos instantes, convocan al espíritu original del estadio arcaico.
  • Surgen los “rituales” reforzando el sentido de pertenencia al clan y como una forma de lidiar con esa energía vital original que se percibe y se siente como animando, rítmicamente, a todas las cosas. Se siente esa energía vital pero desconcierta y no se la comprende. A través de los rituales, se busca la perdida unión entre el ser humano y sus aspectos originarios/arcaicos (véase la estructura anterior).
  • La memoria es colectiva. Todavía no existe diferencia marcada entre un “yo” y el “nosotros”.
  • La “cultura” (si así se la puede llamar) se caracteriza por la oralidad. Con la ausencia de escritura, no hay nada fuera del pensador, ningún texto, que facilite producir el mismo curso de pensamiento una y otra vez. La restricción de las palabras al sonido, no sólo determina los modos de expresión, sino también los procesos de pensamiento. Además, la oralidad supone la sumisión personal a un espacio cognitivo colectivo y ritual.
  • Dado el carácter oral de la cultura, el pensamiento se articula a través de la repetición oral y se origina según pautas intensamente rítmicas, pues el ritmo ayuda a la memoria. La redundancia, la repetición de lo dicho, mantiene eficazmente tanto al hablante como al oyente, en la misma sintonía cognitiva, de la misma manera que ocurre con los ritos grupales. Por ello, se consolida el carácter ritual de la comunicación grupal. Las reglas sociales y leyes quedan encerradas en refranes y proverbios.
  • Los seres comienzan a adueñarse del cuerpo y la mente y, la “sociedad” empieza a controlar y estandarizar las funciones corporales y mentales de sus miembros.
  • Todo evento se concibe como unitario en el espacio y el tiempo. Todo se ve vitalmente conectado, sin que se perciban aún, los vínculos causales entre las cosas.

Organización Económica y Social que se correspondería con esta estructura de conciencia

Los individuos se comienzan a organizar en clanes o tribus estables y de mayor complejidad. Se incrementa la importancia del rol de la familia. La economía se basa en la caza y la recolección, con cierto grado de organización social, basada en la división de tareas dadas por las diferencias de género y como una forma de multiplicar la memoria colectiva de los conocimientos específicos. La estructura social es bastante flexible e igualitaria, sin embargo surgen las primeras élites, la de los magos o chamanes, quienes creían que sus proyecciones mentales podían influir y animar la realidad física. La expresión de los sentimientos, emociones y la sexualidad no es reprimida por el grupo. Se empiezan a conceptualizar, a través de rituales, los sentimientos, especialmente los relacionados con la muerte y el peligro.

Subsiste la itinerancia y la conducta nómada, pero mucho más acotada. Empieza a haber una mayor relación entre tribus vinculadas por la proximidad, que se juntan para compartir ceremonias y rituales de invocación. Determinados roles quedan muy marcados y son origen de prestigio, especialmente en relación con la “manipulación de la magia”, sin embargo, desde el punto de vista social, no se ve fomentado el individualismo.

Dado que se trata de culturas orales, el conocimiento conceptual que no se repite en voz alta, desaparece rápidamente y, puesto que el conocimiento es difícil de obtener y retener, estas sociedades respetan mucho a los ancianos y ancianas a quienes se considera como sabios. Algunas formas de comunicación se orientan, no a la difusión de mensajes y contenidos en el espacio, sino al mantenimiento de la sociedad en el tiempo; no al acto de impartir información, sino a la representación de creencias comunes.

La palabra hablada proviene de la voz interior y hace que los seres humanos se comuniquen entre sí como interiores concientes, como personas y por eso, la oralidad, carácterística de esta estructura de conciencia, facilitó que los seres humanos formen grupos estrechamente unidos, en los que el “yo” y lo otro están fundidos. Cuando un orador se dirige a su público, sus oyentes forman entre sí una unidad y, en general, participan del proceso rítmico de transmisión de la sabiduría. Numerosos antropólogos han encontrado que, en pequeños grupos nómades generalmente aislados, casi todos participan en el relato de historias, experiencias y eventos a través de la danza coordinada, haciendo música, cantando y actuando, además del uso del habla. Dado que todos comparten las historias, no hay necesidad de mediadores o distinciones entre intérpretes y público. La comunicación es pues, horizontal.

Las explicaciones mágicas a los fenómenos naturales favorecen la curiosidad dando lugar a numerosas mejoras técnicas, especialmente para perfeccionar las habilidades de la cacería y recolección de alimentos. Esta estructura contribuye a la aparición de las primeras herramientas materiales y conceptuales. Se comienzan a manufacturar objetos, a la vez que surge el arte. Las pinturas rupestres por ejemplo, se convierten en un llamado, en una manifestación de la búsqueda de una conexión con algo superior. La necesidad de supervivencia del grupo, da lugar a una estructura social que se sostiene en el respeto y la cooperación. Aparece el trueque como mecanismo de intercambio. El conocimiento de sí mismo y del mundo, se determina por la interacción con las tareas de caza y recolección, así como la forma de transmitir tales habilidades, a través de los rituales ceremoniales (cosechas, vendimias, rituales de cacería, invocaciones a la lluvia, etc.).

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